Vox rechaza crear una zona de bajas emisiones en Gerona

Francisco Javier Domínguez
Francisco Javier Domínguez

Vox ha mostrado su rechazo a la creación de una zona de bajas emisiones (ZBE) en la ciudad de Gerona. El candidato a la alcaldía, Francisco Javier Domínguez, asegura que de los estudios e informes en poder el propio Ayuntamiento se desprende que la calidad del aire de Gerona es buena y, por lo tanto, "no tiene ningún sentido establecer una zona de bajas emisiones que lo único que provocará es una restricción de la circulación por la ciudad a las personas más humildes".

Según los datos del consistorio, actualmente casi el 60% de los vehículos del barrio de las Pedreres y más del 60% de los de Font de la Pólvora no podrán disponer de distintivo medioambiental. En consecuencia, no podrían acceder al centro de la ciudad, recuerda la formación. 

"¿Quién tiene 40 o 50.000 euros para cambiarse su coche por un coche eléctrico y poder acceder al centro de la ciudad? Desde luego, en barrios como los citados y tal como está la economía, prácticamente nadie". 

Un millón de euros

Vox también critica que el establecimiento de la zona de bajas emisiones va a constar a los gerundenses más de un millón de euros. Una cantidad que el partido atribuye a la compra de cámaras para la lectura de matrículas y los programas necesarios para enviar las imágenes a la central y comprobar que los vehículos cumplen los requisitos para circular por la ZBE.

"Desde VOX creemos que este dineral que nos cuesta la ZBE se puede emplear, por ejemplo, en ayudas a las familias más desfavorecidas, con cheques guardería o ayudas para hacer frente a los suministros en los hogares, tales como la luz, el gas… o simplemente, para bajar los impuestos municipales que soportamos los gerundenses", insiste el partido.

"Asimismo, hay que tener en cuenta los gastos derivados de la compra por parte del Ayuntamiento de nuevos autobuses eléctricos para evitar emisiones, cuyo coste supera los 600.000 euros por unidad", indican.