EFE
- El juez procesa por rebelión a los Jordis, Puigdemont, Junqueras, Forcadell, Rovira y 7 exconsellers, incluido Turull.
- La Fiscalía investiga a Turull por ceder su patrimonio a su esposa.
- Marta Rovira anuncia que se «va al exilio».
- Rivera: «El último golpista que apague la luz».
El candidato a la presidencia de la Generalitat Jordi Turull se ha presentado la tarde de este viernes ante el Tribunal Supremo entre lágrimas momentos antes de que conociera la decisión del juez Pablo Llarena sobre si acordaba o no enviarle a prisión.
Tras salir de un restaurante en el que ha comido acompañado de su mujer, sus abogados y el resto de los procesados, Turull se ha dirigido al Supremo de la mano de su mujer y rodeado de un nube de periodistas que apenas le dejaban avanzar hasta el alto tribunal, a escasos cien metros del local donde han comido.
Justo cuando han llegado al cordón policial de entrada, Turull se ha despedido de su mujer, ambos muy emocionados y entre gritos de ánimo de varios diputados y simpatizantes independentistas.
Su mujer le ha dicho algo al oído y en ese momento el candidato a president ha enfilado entre lágrimas el camino de entrada al Supremo.
Una escena que se ha repetido previamente con el exconseller Josep Rull, quien también se ha despedido emocionado de su mujer y sus allegados en el mismo lugar donde lo ha hecho Turull.
Algo más serios han entrado la expresidenta del Parlament Carme Forcadell y los exconsellers Raul Romeva y Dolors Bassa.




