Andaban ayer zascandileando Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores del Cospedal y elucubraban sobre si José Luis Rodríguez Zapatero tendría que convocar elecciones anticipadas o si en el Congreso de los Diputados debería afrontar una cuestión de confianza. Se sumó al jugueteo Josep Antoni Duran Lleida y no descartó la conveniencia de someter al presidente a una moción de censura. La fascinación por volver al hotel Majestic y, para ser más exactos, al llamado Pacto del Majestic, sigue presente entre no pocos dirigentes de CiU.
Coalición fáctica para gobernar España, urdida entre el PP, CiU y, por qué no, el PNV y, en paralelo, el respaldo necesario del PP para que Artur Mas regrese a la Generalitat, no como conseller en cap, sino esta vez como president. Duran Lleida, que continúa soñando con ser por fin ministro, se lanzó a decir que los socialistas se habían dado un buen batacazo. Pero, ay, se olvidó Duran Lleida de los resultados de las europeas en Cataluña. El PSC obtuvo un 35´9 por ciento. CiU se quedó a 13´5 puntos por debajo. El PP tuvo que conformarse con un 18 por ciento. La suma de ambos supera al PSC en menos de cinco puntos. Ningún riesgo, sin embargo, para el Gobierno tripartito: ERC consiguió un 9´2 por ciento e ICV, un 6´1.
Un espejismo
Dejando de lado a CiU, las elecciones para el Parlamento europeo parece que han alejado peligrosamente al PP de la realidad más inmediata.Creen Sáenz de Santamaría y Cospedal que la caída de Zapatero puede producirse a partir de ahora en cualquier momento. Se equivocan de medio a medio. Rajoy y sus pregoneros/as van diciendo por doquier que si extrapolaran los resultados del 7-J a unas generales, el PP lograría mayoría absoluta. ¿Delirium tremens? Nada de alcohol. Simplemente se trata de un espejismo que afecta a muchos peperos. Y es que no hay oasis alguno a la vista, falta agua y el desierto resulta interminable. ¡Para las próximas elecciones generales han de transcurrir todavía dos años y medio!
Primera maniobra de castigo
En cambio, la primera maniobra de castigo a Rajoy, tras estos comicios, horas después de que se conocieran los resultados, ya ha aflorado con toda su contundencia y crueldad. El ataque sin piedad a Génova 13 ha sido protagonizado por la caverna mediática afín al PP de José María Aznar y de Esperanza Aguirre. A Rajoy lo han tiroteado desde la COPE, Libertad Digital y El Mundo, incluyendo El Imparcial en Internet que controla Luis María Anson. El viejo caimán sostiene que Jaime Mayor Oreja, “el gran político vasco, si no llega a ser por el peso muerto de Rajoy, hubiera barrido a los socialistas”. Losantos aprovecha sus últimos días en el púlpito episcopal y masacra a Rajoy: “Zapatero seguirá en La Moncloa. Y esto ¿es bueno para Mariano? Pues sí. ¿Es bueno para el PP? Pues no. ¿Es bueno para España? No, para España es catastrófico”.
Anatema al líder del PP
Y Pedro J. Ramírez no descuidó enviar un anatema al líder popular: “Si ni siquiera en estas circunstancias Rajoy ha conseguido descalabrar a Zapatero, será muy difícil que le gane en unas generales en las que habrá treinta puntos más de participación”. O sea, que la euforia del triunfo en las urnas europeas puede convertirse para la derecha en un motivo más de refriegas internas. Lo que escribo no obedece a ninguna intuición especial. Basta con oír y leer a los mosqueteros de la Reina del Oso y del Madroño. Esperanza Aguirre no está dispuesta a dar su particular guerra de sucesión por perdida. Caiga quien caiga.
*Enric Sopena es director de El Plural y colaborador del GIRONA NOTICIES.



