SOS: Al rescate, perdida y sin rumbo.

El amor de pareja, esa gran metáfora adornada de lucecitas de colores que inundan los más sombríos corazones. Que ocurre cuando se nos rompe, alguien llega a nuestra vida y lo rompe de verdad, no expiándonos la capacidad de amar, ya que hay mil formas de amar; padres, amigos, hermanos, etc., pero somos incapaces de amar a alguien como pareja. Súbitamente un día ponemos toda nuestra atención en alguien, y los reproches, las circunstancias y miles de factores hacen que no podamos estar con esa persona.

Porque sabemos que es lo mejor, para nuestra propia salud emocional, pero a la vez no podemos estar con nadie más. Yo solía sonreír siempre y un día perdí la sonrisa, porque las ilusiones más fundamentales las había perdido, como diría un principio de la ley de la atracción estoy haciendo que la aparición de un amor frúctero se aleje de mi, y lo más sorprendente es que me da igual. Cuando decimos que pasamos de todo en realidad no pasamos de nada, simplemente estamos saturados de tanta información, cuando decimos que no sentimos en realidad, lo único que queremos es que no nos hagan más daño. Todo encubierto en los aposentos más ínfimos del alma, nacida para amar, y a veces rota por el dolor.

Nos adentramos al mundo con cierta indiferencia, nos marcamos metas pero no tienen nada que ver objetivos emocionales, solo profesionales, y ¿Qué sucede cuando este se derrumba también? que el mundo se nos desmorona porque los cimientos y la base no ha sido bien asentada. Por lo cual , los que podáis amar a vuestras parejas y ver las cosas positivas antes de que sea tarde, porque en el fondo siempre buscamos un compañero , alma afín para compartir cada paso de nuestra vida, y los que profesionalmente creáis que lo tenéis todo, cuidado porque quizás no tenéis nada.

“Nos equivocamos a menudo en el amor, a menudo herido, a menudo infeliz, pero soy yo quien vivió, y no un ser ficticio, creado por mi orgullo.”