Societat Civil Catalana denuncia la instrumentalización de los medios en Cataluña

En un acto celebrado en el Colegio de Periodistas, bajo el título “¿Periodistas o propagandistas? Medios de comunicación y nacionalismo en Cataluña”, Societat Civil Catalana ha querido subrayar el rol central de los medios de comunicación en la estrategia separatista. El debate ha contado con las intervenciones de Isabel Fernández Alonso, vocal de la Junta Directiva de la entidad; Sergio Fidalgo, presidente del Grupo de Periodistas Pi i Margall; Xavier Rius, director editorial de E-Notícies; y Martín Alonso, doctor en Ciencias Políticas.

Isabel Fernández Alonso, experta en las relaciones entre el poder político y los medios, ha afirmado que los poderes públicos en Cataluña, “lejos de impulsar medidas orientadas a fomentar el pluralismo de la oferta mediática”, esencial para que se dé un verdadero debate democrático, han concebido siempre las políticas de comunicación (y así lo han expresado sin ningún rubor) como “una herramienta nuclear para la creación del denominado ‘espai català de comunicació’, orientado a su vez a la ‘construcción nacional’ de Cataluña”.

En opinión de esta profesora de la Universidad Autónoma de Barcelona “difícilmente se puede definir como plural” a una prensa que es capaz de publicar “un editorial conjunto en torno a un tema político central”, a una televisión pública que en el actual contexto cuenta con “un responsable de informativos abiertamente independentista” o a una agencia de noticias cuyo nuevo presidente “ha sido consejero, diputado y senador de CiU durante casi tres lustros”.

Fernández Alonso ha sido especialmente dura con los consejeros del CAC propuestos por las fuerzas políticas separatistas, a los que acusó, entre otras cosas, de tratar de silenciar votos particulares, de negarse a adoptar un acuerdo formal ante la queja que SCC planteó a este regulador por la emisión del documental L’endemà y de mostrar un interés inusitado por sancionar a canales de cobertura estatal (que exceden su ámbito de competencia) mientras permite, pese a las múltiples quejas internas y externas, que El Punt Avui TV (que sí que es materia de su estricta competencia) continúe emitiendo en cadena en las diferencias demarcaciones de TDT local donde tiene un canal alquilado, incumpliendo así, de manera flagrante las condiciones de la licencia.

Martín Alonso, por su parte, ha lamentado que el nacionalismo esté provocando que se produzcan “falsos consensos”, es decir, que se utilicen expresiones que parecen “normales” cuando en realidad no lo son como ocurre con el uso de la expresión Estado español, que define lo que piensa una minoría y lo acaba adoptando e interiorizando la mayoría, aunque no comparten la connotación que contiene la expresión.

Xavier Rius ha dejado claro que mantiene con TV3 un “divorcio sentimental” y que ha perdido mucha audiencia, debido a que “la saturación produce un efecto contrario al deseado” y esto es lo que le ocurre a “TV3 con el proceso independentista”. Además ha criticado que en las tertulias participen, salvo alguna excepción, personas que tienen la misma ideología. “No todas las sensibilidades políticas están representadas”, ha asegurado.

Sergio Fidalgo ha explicado la razón de ser del Grupo de Periodistas Pi i Margall y ha hecho especial hincapié en la importancia de “presentar quejas al CAC” cuando se producen situaciones o hechos “intolerables” como la quema de la Constitución por parte de Empar Moliner. Además ha criticado no sólo a la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) por estar al servicio del independentismo, sino “la prensa local que han creado los secesionistas para divulgar su propaganda” y ha destacado que en este terreno “hay pocas alternativas”.

Con este acto, cuyo enfoque se repetirá en otros lugares de Cataluña, SCC confía haber contribuido a animar a hacer una reflexión rigurosa sobre los graves déficits de calidad democrática que se advierten en Cataluña.