Societat Civil Catalana ha elaborado un estudio mediante el que ha contado el número de personas que han acudido a la manifestación de la Diada y cifra la participación en 225.000 asistentes.
La asociación ha realizado el estudio a través de su Observatorio de Resultados Electorales, en el que participan técnicos de diferentes disciplinas.
Para conseguir este dato se ha utilizado el servicio de cálculo automático de superficies del Institut Cartogràfic de Catalunya basándonos en informaciones obtenidas de la retransmisión de TV3 y de la red de colaboradores de Societat Civil Catalana que ha trabajado a pie de calle. Concretamente, se ha ajustado el número real de metros cuadrados ocupados y se ha asignado una densidad media para cada uno de los tramos de la manifestación.
El año pasado este equipo también realizó este mismo estudio y la asistencia a la manifestación se cifró en 292.000 asistentes y el año anterior en 530.000, unos datos que reflejan que a medida que pasan los años la asistencia es claramente descendente.
Tendría que ser la fiesta de todos
Por otra parte, Societat Civil Catalana asegura que la Diada de Catalunya es la fiesta de todos los catalanes, independientemente de la ideología y los objetivos políticos de cada ciudadano y lamenta, un año más, que se haya convertido en el día de los secesionistas.
La entidad sostiene que el gobierno de la Generalitat es el responsable de este hecho, teniendo en cuenta que ha sido el artífice de esta situación al permitir que los catalanes independentistas ocupen las calles, en este caso de Barcelona, con la pretensión de engañar al resto de España y a Europa proyectando el falso concepto de que en Cataluña hay pensamiento único respecto a la secesión.
En este sentido la asociación recuerda que la mayoría de catalanes no quieren la independencia, tal y como quedó reflejado en las últimas elecciones catalanas y en la mayoría de sondeos publicados sobre esta cuestión. Pero al margen de esta realidad que los secesionistas, encabezados por el Ejecutivo catalán, quieren ocultar, Societat Civil Catalana ha dejado claro que, en cualquier caso, estas manifestaciones no pueden suponer un cambio de la legitimidad democrática.
Precisamente este es uno de los motivos por los que la entidad defiende que el día 1 de octubre los catalanes a favor de la democracia y de respetar lo que establece la Constitución y las leyes no deben ir a votar, porque el referéndum que se pretende celebrar ha sido convocado de forma unilateral, suspendido por el Tribunal Constitucional y, por tanto, es también ilegal.



