El próximo jueves se cumplirá el primer aniversario del que para muchos fue el inicio de un golpe de Estado en Cataluña. Durante los días 6 y 7 de septiembre de 2017, los partidos independentistas impulsaron la aprobación de las leyes del referéndum de autodeterminación y de transitoriedad jurídica de la República catalana. Y tras ello, vinieron multitud de actos situados fuera de la ley. Por ejemplo, a finales de ese mes de septiembre, el independentismo bloqueó un registro judicial en la Consejería de Economía de la Generalitat de Cataluña. Sin duda, el 20 de septiembre siempre será recordado como el día en que Jordi Cuixart y Jordi Sánchez se subieron encima de un coche de la Guardia Civil.
Más tarde, vinieron los preparativos del referéndum ilegal del 1 de octubre suspendido por el Tribunal Constitucional. Algo que ignoró el independentismo, y que más tarde, conllevaría el encarcelamiento de varios de sus líderes. Tras ser imputados, los máximos responsables del 1-0, fueron encarcelados -a la espera de un juicio- o huyeron de la justicia española y se escondieron en el extranjero. En medio del show separatista, las elecciones catalanes celebradas a finales de año determinaron que la supuesta mayoría independentista no existía. De hecho, Ciudadanos (C’s) ganó los comicios.
Si bien es cierto que el independentismo ha perdido seguidores, la guerra de los lazos amarillos les mantiene vivos, al menos hasta que se celebre el juicio a sus líderes políticos. A la espera de la decisión del juez, el separatismo vive en un estado permanente de tensión. Y de hecho, la batalla de los lazos amarillos ya ha provocado incidentes destacables y algunas agresiones físicas.
En este sentido, hoy el Defensor del Pueblo ha instado a la Generalitat a retirar cualquier símbolo independentista de los edificios públicos. De esta manera, el partido liderado por Albert Rivera ha conseguido demostrar que dichos elementos provocan fractura y división dentro de la sociedad catalana. Precisamente con el fin de demostrar que el independentismo ha vivido al margen de la ley durante el último año, Ciudadanos (C’s) ha pedido celebrar un pleno en el Parlament para “conmemorar el golpe a la democracia”. Veremos si la propuesta se efectúa, y lo más importante, si el independentismo reconoce que se ha equivocado durante los últimos 365 días.



