CLARA PINAR
- «Si la integración está en mis manos saldrá bien», dice.
El presidente del PP, Pablo Casado, y su adversaria en el congreso del partido del que salió ganador, Soraya Sáenz de Santamaría, se encuentran reunidos este miércoles en dependencias del Congreso de los Diputados para intentar llegar a un acuerdo de integración sobre el que la exvicepresidenta del Gobierno ha dicho antes del inicio que «no he venido a hablar de mí».
Sáenz de Santamaría ha descartado de esta manera que busque algún cargo en la ejecutiva del PP que dirigirá Casado ni tampoco en el equipo más cercano del nuevo presidente, el organigrama de dirección que dará a conocer este jueves en la primera reunión de la nueva Ejecutiva Nacional del PP, en Barcelona.
La excandidata no podría ser secretaria general del PP, porque su nombre no figura entre los vocales de la Ejecutiva que nombró Casado en el congreso, de manera que su integración en la dirección del partido debería ser, como mucho, a nivel de vicesecretaria.
No obstante, miembros del equipo de Casado han señalado que hay otros puestos para integrar, como las portavocías parlamentarias que podrían renovarse ahora también o en candidaturas para las autonómicas y municipales de 2019.
Santamaría ha echado balones fuera sobre la posibilidad de ser candidata a la Comunidad de Madrid y ha insistido en no postularse para ningún puesto.
«Yo no he venido a hablar de mí, si repasan mis declaraciones, dije que estaría a disposición del partido sin pedir ningún puesto», ha dicho y ha añadido que «voy a seguir trabajando y me parece muy importante que esa parte que el partido ha decidido otra opción siga haciendo política».
Sáenz de Santamaría ha señalado que «el partido tiene que estar unido» y ante el comentario por parte del equipo de Casado de que habrá integración 100% si ella quiere, ha dicho que «fenomenal, porque si todo está en mis manos saldrá bien».




