El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, visitó el domingo por primera vez a las tropas españolas destacadas en Afganistán, en un día en el que la cifra de soldados muertos en el país alcanzó los 700.
Durante su visita, en la que dio su apoyo a los soldados desplegados en Herat y Qala e Naw, Rubalcaba se reunió con el gobernador de la provincia de Bagdis, Delbar Jan Arman, al que agradeció su colaboración con el contingente español.
«Es verdad que a veces hay gente que te pregunta qué hacen nuestros soldados a 6.000 kilómetros de sus casas y hay que recordares una y otra vez que el trabajo que hacéis aquí tiene repercusiones allí (…) en un mundo en el que todos dependemos cada vez más de todos, la seguridad de Afganistán es también la nuestra», dijo Rubalcaba a los soldados.
El vicepresidente primero visitó el hospital de campaña situado en la base de Herat y posteriormente se trasladó a la localidad de Qala e Naw, donde participó en un homenaje a los caídos. Para finalizar la visita, compartió un almuerzo con los soldados de esta última base.
España tiene desplegados en Afganistán unos 1.555 militares, la mayor parte en las bases de Qala e Now y en Kabul, y es responsable del equipo de reconstrucción provincial de Bagdis.
En agosto, dos guardias civiles y su intérprete fallecieron durante una clase de formación en la base de Qala e Naw, en un incidente que elevó a 92 la cifra de españoles muertos en esta misión, según datos el Ministerio de Defensa.
La cifra de soldados extranjeros muertos en Afganistán en 2010 llegó a los 700 el domingo después de que un efectivo de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF, por sus siglas en inglés) muriera la madrugada del domingo por la explosión de una bomba en un camino en el sur del país.
Los líderes de la OTAN acordaron el mes pasado en una cumbre en Lisboa empezar a trasladar la responsabilidad de la seguridad en algunas áreas a los afganos a partir de mediados de 2011 y entregar el control de todo el país a finales de 2014, lo que permitirá que las tropas extranjeras se retiren.



