L'alcalde de Ripoll, Jordi Munell, acompanyat per regidors i regidores de la comissió impulsora de la candidatura i representants del Patronat del Monestir va explicar aquesta setmana en una compareixença davant la premsa l'important pas que s'ha fet per aconseguir que en un futur la portalada de Ripoll formi part de la llista de monuments patrimoni de la humanitat.
Va explicar també com va anar la reunió celebrada per part del Consell de Patrimoni Històric, celebrat aquesta setmana a Teguise (Lanzarote) en la qual s'han incorporat quatre candidatures de les presentades per les comunitats autònomes: "Bosques de hayedos: Patrimonio común de Europa”, "Madinat Al-Zahra”, "Sitio del Retiro y el Prado de Madrid” i "la Portalada de Ripoll”.
A partir d'aquest moment hauran d'estar com a mínim un any a la Llista Indicativa per tal de poder posicionar-se a la Llista de Patrimoni Mundial de la UNESCO.
D'altra banda ara s'obre un període que permetrà incorporar tota mena de millores al projecte per presentar la portalada davant la UNESCO de forma prou atractiva perquè aquesta pugui formar part del llegat de monuments culturals de la humanitat, que representen símbols i emblemes de les diferents cultures que hi ha al món.
Recordem que fins a dia d'avui són 6 els llocs catalans que ja han aconseguit aquesta fita.
Reproduïm el text que fa referència a la Portalada del Monestir de Ripoll i que ha publicat el Ministeri de Cultura:
"El Pórtico de Ripoll
El monasterio de Ripoll fue construido con la voluntad de ser un centro religioso privado para la familia del conde Wifredo el Velloso, en la confluencia de los diferentes condados. El mismo conde fue el primero en ser enterrado allí tras fallecer el año 897.
El Pórtico del monasterio, del siglo XII, es un indiscutible referente del arte románico. Tiene la forma de un arco triunfal que da acceso al templo de Santa María y, bajo símbolos bíblicos, es una exaltación de las conquistas de los condes Ramón Berenguer III y IV y de los condes de Barcelona. Se levanta en la fachada principal de la iglesia bajo los dos campanarios gemelos que se levantaron para la consagración de la misma en el año 1032.
El Pórtico sobresale con siete arquivoltas trabajadas, y sus correspondientes columnas. Las esculturas en el arco de entrada explican pasajes del Nuevo y Antiguo Testamento, y culminan en la parte más alta con la representación del cielo. La fachada, extremadamente rica en figuras, rodea el Pórtico y se divide en seis registros sostenidos por un zócalo. Una particularidad que le hace excepcional, es que los canteros se inspiraron en un magnífico códice de un solo volumen que procedía del propio monasterio de Ripoll, de tal manera que se recrearon las miniaturas que aparecen en este volumen.
Aunque se desconoce el autor o autores del Pórtico, es evidente que existió un "taller o talleres de Ripoll”, que tuvieron una influencia importante en el entorno y que produjeron otras obras. De esta manera, el Pórtico de Ripoll constituye un testimonio excepcional de un amplio intercambio cultural durante la época medieval, cuando el arte románico se extendía por Europa y significó una puerta de entrada a Europa de la cultura clásica y musulmana, al tiempo que se impregnaba de la irradiación cultural de otros países mediterráneos.”



