Ramírez homologa el 11-M con la crisis económica.

¿Puede equipararse la tragedia del 11-M de 2004 –doscientos muertos y numerosos heridos en la ciudad de Madrid- con la crisis económica actual? Según el Príncipe de las Conspiraciones o el Rey de la Alquimia Periodística, ambos episodios son homologables. “El destino -escribía ayer Pedro J. Ramírez en su dominical Carta del Director- ha hecho coincidir las dos investiduras presidenciales de Zapatero con los dos mayores traumas de nuestra experiencia colectiva más reciente. La de 2004 estuvo marcada por el 11-M. Ésta de ahora por el dramático desplome de la Economía”.

La portentosa osadía de Ramírez nunca defrauda. Tampoco en esta ocasión: “En ambos casos la excepcionalidad de las circunstancias no sólo justificaba sino que abiertamente aconsejaba aparcar los aspectos más polémicos y divisivos del programa socialista e impulsar sendos proyectos de unidad nacional frente a la adversidad. Pero, bañado por lo que deberíamos bautizar ya como el Espíritu del Mono Rey [el presidente del Gobierno trasmutado, pues, en simio por tan insigne periodista], él optó por manejar la investigación del 11-M como elemento de confrontación contra el PP y está optando por convertir la respuesta a la crisis económica en el nuevo campo de batalla frente a Rajoy”.

La vuelta al calcetín
O sea, que a Ramírez lo que le continúa interesando -según su inveterada costumbre- es darle la vuelta al calcetín de la realidad. Dejemos de la lado la grosería intelectual que significa comparar el atentado más sangriento de la historia contemporánea española con una más de los múltiples crisis económicas de dimensión internacional que han afectado a España y a otros muchos países, y que se han saldado por lo general de forma positiva. Por cierto, el adjetivo “dramático” no encaja para nada con lo que, hoy por hoy, está pasando aquí. No es lo mismo, por ejemplo, “preocupante” que “dramático”.

Un impostor
¿Cómo es posible que el principal impulsor mediático de la denominada teoría de la conspiración sobre los autores de la masacre del 11-M –conspiración cuyo auténtico objetivo era cargarse a José Luis Rodríguez Zapatero, al que la caverna genovesa consideraba y sigue considerando un impostor- sostenga que fue el Gobierno socialista el que “optó por manejar la investigación del 11-M como elemento de confrontación contra el PP”?

“Cara de buen chico”
¿Ha olvidado el director de El Mundo y tertuliano habitual de la COPE la portada de su periódico, cedida -hace ahora poco más de dos años- casi íntegramente a un delincuente relacionado con el 11-M, llamado José Emilio Suárez Trashorras? ¿Padece amnesia Ramírez o quiere hacernos pasar a la mayoría de españoles por estultos? Ese tipo despreciable, el tal Trashorras –con “cara de buen chico”, escribió el propio Ramírez- se incrustó en el imaginario colectivo de la derecha como un héroe nacional, en compañía entre otros del morito Rafá Zouhier, otro truhán habitual, gracias a las fábulas mundiales y también las copelianas. El abogado de Zouhier, Antonio Alberca, llegó a decir -en una de sus intervenciones durante el juicio del 11-M- que España se encuentra “en deuda” con su cliente.

La gran exclusiva
Los titulares de la gran exclusiva fueron aquel día los siguientes: “Soy una víctima de un golpe de Estado que se ha tratado de encubrir detrás de las responsabilidades de un grupo de musulmanes y de los confidentes, cuando estaba todo perfectamente controlado por los Cuerpos de Seguridad”. Entre sus aseveraciones, destaca ésta: “No nos olvidemos que determinados mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad son de la misma ideología que el PSOE, que es el gran beneficiario de los atentados del 11-M (…)”.

Mariano Rajoy
A raíz de tal entrevista, Mariano Rajoy, dio instrucciones al Grupo Parlamentario del PP de que acosara al Gobierno con preguntas sobre esta cuestión y que investigara las acusaciones de Trashorras. Como se ve, los puentes entre El Mundo y la calle Génova 13 eran/son fluidos y se apoyaban/an mutuamente. Es sabido que, en torno a la autoría del 11-M, Rajoy ha procurado siempre lavarse las manos. Lo que evidentemente no es cierto, porque su papel en este asunto fue desde el 13 de marzo de 2004 público y notorio. La entrevista referida, además, lo certifica.

“Por dinero ya se sabe”
Por cierto, y a propósito del protagonismo periodístico otorgado por Ramírez a Trashorras, El País, el 13 de septiembre de 2006, reprodujo la conversación grabada por orden judicial, en la cárcel, entre Trashorras y sus padres. Trashorras: “Mientras el periódico El Mundo pague, si yo estoy fuera, les cuento la guerra civil española”. Padre: Por dinero ya se sabe”. Madre: “Yo no sé por qué la justicia no le cierran la boca a El Mundo. Trashorras: “Porque tienen más dinero que todos ellos juntos, no te jode. Son unos mercenarios. Te pagan a ti para que cuentes cuentos”.

La acusación a La Noria
En estos días en los que El Mundo ha acusado al programa de Tele 5 La Noria por haber pagado a Violeta Santander, novia de Antonio Puerta, el agresor del profesor Neira, evocar el caso Trashorras desde la vertiente estrictamente mediática resulta muy interesante. Yo aludí a la entrevista de Trashorras, el sábado por la noche, en el debate del programa mencionado.

O ambas cosas a la vez
En cuanto a que Zapatero “está optando por convertir la respuesta a la crisis económica en el nuevo campo de batalla frente a Rajoy”, bastaría con repasar la batería de catastrofismos utilizados por el líder del PP y su renovada muchachada, con el único fin de proyectar la imagen de un Gobierno impotente e irresponsable. Quien intente negar que ha sido la derecha la que ha condenado, desde hace muchos meses, a Zapatero como máximo culpable de una crisis económica internacional -que ataca por doquier- es simplemente un falsario. O un ignorante. O ambas cosas a la vez.

*Enric Sopena director de El Plural