¿Rajoy a la espera de otro milagro en el Supremo?

Mariano Rajoy nos toma a los ciudadanos por borreguitos. Uno de sus palafreneros, Esteban González Pons, en RNE, ha manifestado al fin que “hay mucha gente” en el PP que -“legítimamente”- coincide con la observación que hizo el diputado Vicente Martínez Pujalte, partidario de que Luis Bárcenas dimita o sea cesado.

Pero González Pons, ataviado mentalmente cual si él fuera Caperucita, se apresuró a subrayar que el PP “tomará el tiempo que tenga que tomar para no ser injusto con el tesorero”. No quieren ser injustos -dicen los dirigentes del PP-, pero son los mismos que a raíz del caso Gürtel le montaron un auto de fe al juez Baltasar Garzón y le llamaron de todo menos bonito. Son los mismos que vienen condenando a Manuel Chaves, hasta procurar llevarlo a las calderas de Pedro Botero, por un delito inventado. Son los mismos que exigieron sin miramientos la destitución del ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo. Son los mismos que acusaron a los periodistas que destaparon la trama de los corruptos.

Hermanitas de la Caridad
Aseguran, emulando a las hermanitas de la Caridad, que no desean ser injustos con Bárcenas. ¿Recuerda el Sr. González Pons, flamante vicesecretario de Comunicación del PP, el día 25 de mayo, cuando exigió a la ministra de Defensa, Carme Chacón, y a la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez que asumieran “alguna forma de responsabilidad política” ante –señaló solemnemente- “uno de los acontecimientos más graves que ha pasado en la política española en los últimos tiempos”. El portavoz popular se refería a la gripe A y a la Academia Militar de Ingenieros de Hoyo del Manzanares (Madrid).

El ahora exquisito
Únicamente un botarate, un irresponsable o un demagogo compulsivo puede llegar tan lejos y hacer tanto el ridículo como lo hizo ese día el ahora exquisito González Pons. ¿Todavía no se percata de que el acontecimiento político más grave de la política española en los últimos tiempos es el caso Gürtel y/o caso Bárcenas por no decir caso Camps? Este último, el actual presidente de la Generalitat Valenciana, es muy conocido de González Pons. Como mínimo, ambos coincidieron en reuniones del llamado clan Becerril y también de la llamada La Polvera, caldos de cultivo que, en cierto modo y bien examinados, contribuirían a explicar el verdadero trasfondo del actual escándalo de corrupción pepera.

Baño de martirio
En la entrevista de RNE, González Pons no ha desperdiciado la ocasión para darse un baño de martirio. “Somos conscientes –puntualizó- del coste político [al no forzar la dimisión de Bárcenas] pero no podemos arriesgarnos a ser injustos. Debemos soportar este coste político con el fin de salvaguardar la imparcialidad que tiene que tener un partido político a la hora de tomar decisiones” .

Absolución colectiva
No le falta razón a González Pons. ¿Y si se vuelve a producir en el Tribunal Supremo un milagro, como el que ya se dio hace casi veinte años con el caso Naseiro, que permitió una absolución colectiva a todos los presuntos implicados populares, que eran muchos y muy relevantes? De momento, el magistrado conservador Francisco Monterde -al que apadrinó el PP en 1996 para ser miembro del Consejo General del Poder Judicial- será el instructor en el Supremo del sumario relativo a Bárcenas y al diputado Jesús Merino.

Una buena señal
Monterde pasa por ser muy cercano al Opus Dei. Como Federico Trillo. Recuérdese que Trillo es desde hace muchos años el cerebro judicial del PP y, en general, con buenos resultados para Génova 13. Por eso no quieren ser injustos con Bárcenas. ¡Mira que si San Josemaría hace otro milagro y se le acaba la pesadilla a Rajoy! De momento, el magistrado Monterde es una buena señal. ¿Será un enviado de Dios a instancias de San Josemaría? Dios aprieta pero no ahoga y Pujalte, otro de la Prelatura, siempre ha sido un poco bocazas.

*Enric Sopena es director de El Plural y colaborador del GIRONA NOTICIES