¿Ya se han reconciliado Mariano -ese centrista de quita y pon- y Pedro J. Ramírez? Así parece. “Rajoy y la nueva dirección del Partido Popular suscriben a través de El Mundo el texto impulsado por los intelectuales”, proclamaba gozoso ayer el periódico que dirige el Príncipe de las Conspiraciones, aludiendo a la campaña denominada Por la lengua común. O sea, una campaña más de una empalagosa película sin fin llamada “Salvemos España”.
¿El Príncipe de las Conspiraciones? Sí, exactamente, el inspirador y cerebro de la conspiración en torno a la autoría del 11-M. Sí, exactamente, aquel que continúa deslizando la duda -desde su periódico y desde la emisora católica- de que hubieran sido los seguidores de Bin Laden los responsables de la matanza. El mismo que le dio por exigir -con las generales del 9-M a la vista- que se exhibieran las banderas españolas en todos, todos, los Ayuntamientos del Estado.
En andas a la Moncloa
El mismo que, tras intentarlo sin éxito con Mario Conde, se empeñó en llevar en andas a José María Aznar –con la valiosísima colaboración, por ejemplo, de Julio Anguita- hasta la Moncloa. Para ello montó la que montó con los GAL, la actuación de los cuales tanto había defendido él años antes en Diario 16. Investigó los GAL hasta donde pudo. Pero eludió, claro, cualquier brizna de investigación sobre los otros GAL de la guerra sucia, como el Batallón Vasco-Español que salpicaba a UCD y AP.
Vistosa y errática
Los de siempre –con alguna vistosa y errática incorporación- vuelven estos días a lo de siempre. No pueden dormir tranquilos si no meten el dedo en el ojo de catalanes, gallegos y vascos a cuenta de sus lenguas específicas o propias. Hace cerca de treinta años ya lo intentaron. Despertaba la lengua catalana de un largísimo y vigilado sueño y 2.300 intelectuales –supuestos no pocos de ellos- firmaron ya un manifiesto en contra de que los catalanes pudieran recuperar el pleno uso de su lengua.
Objetivo similar
Lo firmaron, entre otros activistas escasamente conocidos, Federico Jiménez Losantos y Amando de Miguel. Lo hicieron para pomposamente “restaurar un ambiente de libertad, tolerancia y respeto entre todos los ciudadanos de Cataluña, contrarrestando la tendencia actual hacia la intransigencia y el enfrentamiento entre comunidades”. El objetivo era similar al de ahora: “No hay (…) ninguna razón democrática que justifique el (…) propósito de convertir el catalán en la única lengua oficial de los catalanes”.
Una trampa más
Esta campaña de El Mundo es una trampa más. Se parece a la actitud de Diario 16 en 1981. No en vano se trata de dos diarios –uno de ellos, desaparecido- pero un solo director. Al corcel de nuevo desbocado de la defensa de España se han subido gentes por supuesto respetables; Rajoy y su fiel infantería, y los componentes más conocidos de la COPE divina y de Libertad Digital, aparte de algún que otro socialista despechado.
El presidente Barreda
También se ha sumado el omnipresente Gallardón, la presidenta Aguirre y, sin dar del todo el paso al frente, el presidente Barreda, de Castilla la Mancha, que es una fotocopia en estas materias de su antecesor en el cargo. En fin, que la factura de la crisis del PP y de los golpes mediáticos que ha recibido Rajoy desde su prensa y radio afines pretenden algunos que la paguen catalanes, gallegos y vascos.
La Guineuta
Hace unos días tuve la fortuna de que la Asociación de Vecinos de la Guineuta, barrio de Barcelona, en la zona de Nou Barris, me invitara a pronunciar el pregón de su Fiesta Mayor. Para mí -barcelonés de la Sagrada Familia que resido desde hace más de dos décadas en Madrid, donde me encuentro muy a gusto-, fue un honor compartir unas horas con mis nuevos amigos de la Guineuta, uno de ellos compañero de mi infancia y adolescencia.
La buena gente
Hablé distendidamente con la gente -la buena gente- de la Guineuta. El catalán y el castellano se mezclaban entre ellos y en mis conversaciones. No había allí –barrio en parte de antiguos inmigrantes y de hijos y nietos de la inmigración- la más mínima “intransigencia” ni atisbo alguno de “enfrentamiento” a propósito del catalán o del castellano.
Activistas del separatismo
¡Frenad ya vuestra sempiterna alergia a la singularidad de Cataluña, Galicia o Euskadi, sembradores del embuste, fomentadores de la intransigencia y agitadores del enfrentamiento! ¡Pretendéis salvar a España y no hacéis otra cosa que activar el separatismo! ¡Pandilla de irresponsables!
*Enric Sopena es director de El Plural



