La víspera de ser proclamado número uno del mundo Rafael Nadal demostró que es el mejor tenista en este momento con el triunfo en los Juegos Olímpicos de Pekín, derrotando al chileno Fernando González.
En una victoria por tres sets, 6-3, 7-6 y 6-3, el mallorquín obtuvo la primera medalla olímpica en tenis individual para España, el tercer oro en estos Juegos y la séptima en total.
El lunes, el tenista de 22 años destronará el reinado de cuatro años y medio en la cima de la clasificación de la ATP del suizo Roger Federer, que cayó inesperadamente en los cuartos de final en Pekín y se ha tenido que conformar con el oro en dobles.
«Todo lo que me ha pasado es un sueño», declaró Nadal a los periodistas españoles. «Mejor, imposible».
«Soy consciente de que lo que he hecho es tremendamente difícil pero a partir de ahora voy a disfrutar de lo que me queda», agregó.
El tenista de 22 años suma esta victoria a las de Roland Garros y Wimbledon que ha logrado en los últimos meses.
En la rueda de prensa posterior al encuentro volvió a remarcar su alegría por vivir en la Villa Olímpica y destacó la fuerza que le dio esta experiencia inédita.
«Llegué muy cansado (…) pero sinceramente el ambiente que he podido vivir en la Villa, he convivido con diferentes compañeros y no estar en un hotel como estoy acostumbrado (…) todos esos factores (…) me han servido de más que una gran ayuda», sostuvo.
«Gracias a ellos supongo que he podido ganar esta medalla, porque mentalmente he podido estar en mi 100 por ciento y probablemente estando en un hotel no lo hubiera podido conseguir», remarcó.



