MAR DE FRADES UN ALBARIÑO DE ELEGANTE FRESCURA.

Sin lugar a dudas cuando hablamos del vino «Albariño» estamos hablando de un vino afrutado con recuerdos marinos que nos seduce con su elegante frescura.En la década de 1970,un grupo de viticultores entusiastas inició la recuperación de nuestras variedades autóctonas y sobre todo de la más excelente de todas ellas, la Albariño. Así nace Mar de Frades, un vino que crece asomado al mar en ese enclave de la Ría de Arosa.

Mar de Frades nace en el año 1987 y su trayectoria es paralela a la de la Denominación de Origen Rias Baixas. Es una bodega pionera en la zona y representa la interpretación de la más arraigada tradición del Val do Salnés, capital histórica del Albariño. Aquí es dónde comenzó la leyenda de los vinos varietales de Albariño y dónde, sin duda, se producen los vinos blancos más sofisticados y sugerentes de España, característicos por su frescura e intensidad aromática.

Un mar que es vino. Mar de Frades, término gallego para “Mar de los Frailes” es también el nombre que recibe un lugar en la ría de Arosa cerca de la desembocadura del río Umia, dónde desembarcaban los peregrinos de la ruta marítima del camino de Santiago. Nuestro vino nace asomado a ese mar, ya que desde nuestra bodega y viñedo se divisa el enclave del mar de Frades.Un Albariño que se caracteriza por una botella azul con un pequeño barco aparece si la temperatura es óptima para su consumo y desaparece por encima de los diez grados.

NOTA DE CATA: Amarillo limón, con irisaciones verdosas. En nariz tonos cítricos maduros y tonos de flor de magnolio. Notas de manzanilla y hierba luisa, sobre compota de pera conferencia. Fondo salino y de eucalipto, característico.

Albariño

Es esta variedad de gran personalidad aromática y tan agradable y exquisita en el paladar la clave de estos vinos tan singulares que han labrado una reputación de altísima calidad en numerosos mercados. Sus racimos menudos de bayas pequeñas de color dorado muestran la delicadeza y rotundidad de unos rasgos distintivos de enorme pureza. Las cepas de albariño se cultivan en parrales elevados del suelo hasta un metro ochenta evitando la humedad del suelo y en búsqueda de una buena aireación y exposición al sol.

Mar de Frades

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