Manifiesto Municipal Ciutadans-Partido de la Ciudadanía.

Hace apenas medio año, nuestro partido, el Partido de la Ciudadanía se atrevía a nacer para inculcar aire fresco en el enrarecido sistema de partidos catalán. Sólo tres meses después, en condiciones claramente adversas y contra todo pronóstico oficial, lográbamos entrar con tres escaños en el Parlamento de Cataluña.

El éxito de nuestro empeño ha cargado de razón al análisis político de su grupo promotor: existía en la sociedad catalana una porción notable del electorado huérfana de representación. Tras la experiencia del primer tripartito, había quedado claro para muchos que todo proyecto de catalanismo político resultaba a la postre inevitablemente reduccionista, excluyente y empobrecedor, con independencia de que se declarase
conservador o progresista.

Pero algo más profundo está pasando y desde la intuición colectiva de nuestro congreso fundacional decidimos constituirnos como partido de ámbito nacional español. Son muchos ciudadanos españoles que perciben que la derecha española no está legitimada para liderar la vía al desarrollo de la libertad porque anclada en sus privilegios caducos y actitudes prepotentes se ha demostrado impermeable a una sociedad que busca su pleno desarrollo. También son muchos los ciudadanos españoles que perciben desde hace tiempo que la vieja izquierda tampoco está preparada para conducir el proceso de emancipación social porque carece de un proyecto real de emancipación colectiva de clase.

Tras nuestro primer paso, tres meses después y en este contexto, Ciutadans-Partido de la Ciudadanía afronta su segundo reto, las elecciones municipales del próximo 27 de mayo. Y lo afronta con entusiasmo, porque somos plena y profundamente conscientes de que para nosotros los ciudadanos, la ciudad es el corazón de nuestro proyecto y la razón de nuestra esperanza.

La ciudad para nosotros es el complejo sistema que soporta nuestro modo de vida y que nos ofrece, cada vez más, mayores posibilidades de conexión, de comunicación, de movilidad, de negociación, de relación, de solidaridad y compensación de diferencias.

El ámbito municipal y en él la ciudad como núcleo es, en efecto, el espacio donde se desarrollan los derechos de ciudadanía que están en la base de nuestro ideario político. La ciudad crea históricamente las condiciones necesarias para la libertad y las suficientes para lograr la sociedad más justa, más próspera, más solidaria, más abierta y más democrática que pretendemos. En plena incorporación al siglo XXI, ya no hay localidades urbanas de segunda categoría ya que “todas son ciudades porque todos somos ciudadanos”

Por ello, para el gobierno de las viejas y nuevas ciudades, Ciutadans-Partido de la Ciudadanía se propone impulsar una acción política que sea respuesta renovada a las nuevas demandas de los ciudadanos, a partir de los siguientes ejes estratégicos.

1. Ciudades para ser ciudadanos libres

El nombre de nuestro partido nace de la misma raíz que “ciudad”. Apostar por la ciudad y la ciudadanía supone reivindicar el derecho a escoger de manera autónoma el proyecto de vida de cada uno, así como participar en la construcción y ejecución del proyecto de ciudad con igualdad de derechos, respetando libertades y excluyendo toda discriminación social, cultural, de origen, lingüística, religiosa o étnica, consagrando la igualdad de todos.

La ciudad es el complejo sistema donde las personas se interrelacionan desde la libertad y con las leyes que los igualan como ciudadanos. En ellas se superan los límites del clan y la tribu y es donde los ciudadanos se realizan individual y colectivamente no solo sin renunciar a sus signos de identidad sino consiguiendo que estos se integren en ellas con el único límite de los derechos humanos.

La ciudad compleja y moderna no admite ya la simplificación nacional ni ideológica. Las ciudades del siglo XXI no han de definirse por su identidad cultural, sus tradiciones milenarias, su situación económica, su nivel de población o sus privilegios históricos, sino por el compromiso colectivo de sus vecinos en torno a la cooperación para mejorar su entorno cercano y elevar el nivel de los servicios recibidos. Ese es el contrato civil entre sus ciudadanos.

2. Ciudades más humanas

Nuestra prioridad son las personas, los ciudadanos. Los entes locales tienen importantes competencias para desarrollar políticas orientadas a conseguir la superación de las diferentes capacidades de los ciudadanos para llevar a cabo sus proyectos de vida.

Para que la ciudad se convierta en el espacio donde los ciudadanos puedan ejercer este derecho con plenitud y en libertad, es preciso garantizar el apoyo a quienes por las circunstancias de la vida tienen menos capacidades para poder conseguir esos objetivos. Los servicios sociales de atención a las personas son determinantes para conseguir el objetivo de minimizar al máximo toda dificultad de origen, de la que el ciudadano no es responsable.

La Ley de autonomía personal debe ser impulsada en lo que le corresponda por los entes locales.

3. Ciudades sostenibles

El gran crecimiento de algunas ciudades está planteando importantes problemas de sostenibilidad: la crisis energética, el cambio climático antropogénico, la escasez de agua, la movilidad, la calidad del aire, la armonía y calidad del urbanismo.

La demanda de recursos para el desarrollo son cada vez mayores, pero los recursos naturales son limitados, las necesidades de control de los entornos humanos son cada vez más exigentes, pero la termodinámica de los procesos transformadores tiene leyes naturales insalvables. Se impone un salto cualitativo de nuestros modelos de desarrollo que sólo una apuesta firme desde los poderes públicos con todos los agentes socioeconómicos lo hace posible.

Convertir nuestras ciudades en entornos de alta eficiencia energética, económica, tecnológica y social requiere un compromiso transparente que no dé margen a políticas manipuladoras. La sostenibilidad debe implicar transversalmente a todas las políticas. Estos cambios exigen políticas innovadoras, así como relaciones con otras ciudades que tengan problemas semejantes para desde diagnósticos comunes implementar políticas que permitan soluciones efectivas para los ciudadanos.

4. Ciudades seguras

La ciudad segura es la ciudad cohesionada. La cohesión de la ciudad compleja exige la gestión de la complejidad con políticas de alto valor añadido. El atajo de la cohesión identitaria que los nacionalismos pretenden no solo no garantiza la cohesión social sino que se ha demostrado que la debilita.

Frente a conductas que lesionan la convivencia, es necesario reforzar los mecanismos institucionales, profundizar la pedagogía social y mejorar la actuación y coordinación policial. Deseamos una policía para la seguridad y no para la identidad. Cumplir la ley y evitar las actitudes antisistema forman parte de la definición de ciudadano y son la garantía de que sus derechos de ciudadanía serán respetados.

5. Gobierno y autonomía de los entes locales

La Constitución reconoce la autonomía de los municipios y provincias. Esta autonomía se debe predicar tanto del Estado como de las Comunidades Autónomas, y su reconocimiento debe conllevar, para estar efectivamente garantizada, un conjunto de reformas de nuestra legislación, entre ellas la determinación de un marco competencial propio con financiación suficiente, avalado legislativamente por una reforma de la Ley de Bases que, en el marco de una posible modificación constitucional, debería tener rango de Ley Orgánica. Esta autonomía debe servir para que los gobiernos locales puedan implementar sus prioridades políticas en beneficio de sus vecinos y puedan establecer aquellos ámbitos de colaboración metropolitana que redunde en un incremento de la eficiencia de servicios compartidos. Se propone un modelo de relaciones entre las ciudades que supere su enclave en una determinada CCAA y que atienda a las necesidades comunes objetivas que tengan entre sí, así como a las sinergias que puedan generar.

Ciutadans es consciente de la necesidad de esa redefinición del reparto de funciones y de competencias y considera que los criterios preferentes para su determinación deben ser los de eficacia, eficiencia y objetividad en la realización de la política pública. El criterio de proximidad y de subsidiaridad, aún debiéndose tener en cuenta, no se considera preferente, ya que hay ocasiones en las cuales la lejanía del órgano competente garantiza una mayor objetividad e imparcialidad en la toma de decisiones políticas así como una mayor eficiencia en la prestación de servicios públicos.

La organización municipal debe promover la innovación superando los viejos sistemas de gestión. Se hace necesaria una eficaz planificación estratégica participada por los agentes sociales y económicos, una gestión plenamente profesionalizada y un auténtico control de gestión democrático. Las instituciones municipales son poderosas organizaciones que deben poner su acento en las necesidades actuales del ciudadano a la hora de diseñar y gestionar los servicios públicos.

6. Transparencia y control participativo

Ciutadans considera que el gobierno local ha de incrementar la transparencia, lo que exige que se innoven sus prácticas organizativas a fin de que los ciudadanos conozcan las decisiones que se adopten y por quién han sido adoptadas. La transparencia es un requisito imprescindible para que las decisiones de los entes locales puedan ser controladas en sus instituciones y por la ciudadanía.

En los últimos tiempos se ha comprobado cómo esa falta de transparencia y claridad organizativa ha dificultado el control político, de forma clara en el urbanismo, que se ha utilizado para financiar los entes locales y que en demasiadas ocasiones ha terminado en corrupción.

Ciutadans propone medidas de auditoria externa, así como la necesidad de fijar unas responsabilidades bien definidas como elemento imprescindible para poder evaluar la gestión pública, implicar a la ciudadanía y facilitar el control de la acción política.

7. Ciudadanos de Europa

Europa se articula en ciudades, en las que viven ya cerca de tres cuartas partes de sus ciudadanos. Además, los grandes cambios tecnológicos en la comunicación, la información y el abaratamiento del transporte aéreo están permitiendo aproximarlas a través de sus ciudadanos.

Por eso el reforzamiento de la ciudadanía europea, ya parcialmente existente en el ámbito local, es una de las prioridades que han de proponerse los entes locales para conseguir abrir sus ciudades plenamente a los ciudadanos que vienen de otros Estados Europeos. Esta ampliación de la ciudadanía será el mejor instrumento para la creación de la Europa de los ciudadanos.

Esta nueva orientación política que señalan estos siete puntos, tiene en Ciutadans-Partido de la Ciudadanía a la naciente fuerza política que los impulsará hasta su plena realización, representando a los nuevos sectores sociales que emergen a través del esfuerzo de ilustración en la adquisición de los nuevos y complejos conocimientos científicos, del
esfuerzo emprendedor en la búsqueda de oportunidades y en su capacidad para obtener y organizar los recursos necesarios para satisfacerlas y del esfuerzo laboral en participar activamente con inteligencia y voluntad de colaboración en la organización de los procesos productivos de bienes y servicios.

11 febrer 2007