‘Madrid lo ha hecho mejor que Cataluña’

Isabel Díaz Ayuso
Isabel Díaz Ayuso

“La variable Madrid es omnipresente en el Govern. Más todavía después del fiasco vivido con la ayuda a los autónomos y la confrontación directa y cada vez más subida de tono con sectores como restauración, hostelería o gimnasios”. Así reflexiona Josep Martí, quien fue Secretario de Comunicación del gobierno de Artur Mas, en un artículo publicado hoy en El Periódico, donde destaca la “nueva obsesión” que se ha “instalado en la cabeza de los gobernantes catalanes”: la gestión de Madrid a la hora de frenar la pandemia del Covid-19. 

En su texto, Martí destaca la movilización del sector privado de la Comunidad de Madrid para ayudar a la Administración,  “que lejos de percibirlo como una interferencia, ha abierto de par en par las puertas a la colaboración”. Así, el autor destaca la acertada apuesta madrileña por los tests de antígenos masivos, una decisión que “no fue solo de los entornos sanitarios”. “No hubiese sido posible sin el empuje del empresariado, implicado también de manera efectiva aportando recursos y conocimiento”, añade antes de concluir con un claro: “Madrid lo ha hecho mejor que Cataluña”. “Quizás haya ayudado que en la Comunidad ser empresario todavía no resulte sospechoso y que la colaboración público-privada sea por tanto más fácil. Como un día, por cierto, lo fue en Cataluña”.

“Modo conservador”

Además, Martí también tilda la gestión del Govern de “conservadora”, un comportamiento, explica, que tiene que ver con la proximidad de los comicios autonómicos en febrero. “A pesar de que todas las decisiones se embadurnan de discurso médico y científico, el gobernante siempre tiene en cuenta el impacto político de sus decisiones, particularmente si como en Cataluña las elecciones están a tres meses vistas. El covid-19 no es una excepción. Habiendo evaluado este impacto, la Generalitat ha preferido actuar en modo conservador y mantener las severas restricciones desde la convicción de que la memoria del votante –llevan razón en este punto- es corta”. 

En el artículo, donde el autor también habla de las discrepancias entre departamentos de la Generalitat, se hace hincapié en la necesidad de “apurar las prohibiciones” para “reducir la amenaza de una tercera ola en diciembre que arruine económicamente la Navidad”. Una estrategia, esta, que para Martí es arriesgada por un par de motivos: la imprevisibilidad del coronavirus y la importancia de tener el negocio abierto desde ya, sobre todo para aquellos que se encuentran “al borde del abismo”. “La Navidad es la meca del Govern. Si se puede salvar, consideran en el sanedrín de Pere Aragonés, no habrá factura política en forma de votos perdidos entre los colectivos más perjudicados por las medidas coercitivas de cierre y suspensión de actividades”, opina Martí.