Leo con estupor en un artículo publicado en Revista del Vallés esta semana que, cito textualmente, “el PSC de Catalunya como tal no forma parte del pacto (antitransfuguismo)”. Hablo del caso de Les Franqueses del Vallés que estos días da de que hablar.
Los socialistas del PSC, si así se les puede llamar, después de saltar al degüello contra unos chavales, acuérdense del incidente del “Yo no soy tonto” con el alcalde socialista de Canovelles como estrella invitada y la denuncia pública de los jóvenes de EUiA sobre un tema de fondo que son los elevados sueldos de algunos alcaldes, y que por ello fueron amenazaron incluso con acciones judiciales, ahora cierran esas fauces amenazantes cuando ven que pueden perder poder. Poder y dinero.
Tienen la vergüenza de decir que el PSC no forma parte del pacto antitransfuguismo firmado por sus mayores, o sea, el PSOE, sin cuyos votos, pues muchísima gente vota al PSOE de toda la vida y no a la parte catalanista, llámese PSC, y sin cuyos votos estarían mendigando electoralmente hablando en Catalunya.
Ahora, mirando noticias en Internet, me he encontrado que el PSC de Torredembarra, con su alcalde socialista, Sr. Manuel Jiménez a la cabeza, ahora sí reconocen este pacto antitransfuguismo y lo quieren aplicar contra uno de los suyos, la también socialista Sra. Laura Pradeda. En este caso, como el PSC pierde el poder a favor de CIU, vale todo, y el PSC suelta a sus hambrientas jaurías para defender poder y dinero.
Parece que ahora Catalunya tiene diferentes PSCs, diferentes normas, diferentes conceptos de la vergüenza política y que se aplican de manera distinta cuando ganan o pierden poder. Y dinero.
¿Dónde están los responsables comarcales del PSC del Vallés Oriental en estos momentos? Supongo que mirando en dirección a la playa para ver si así escampa la tormenta y en septiembre ya no nos acordamos del tema. Es más fácil amenazar a unos chavales.



