La omnipresencia de la Red ha sido tan grande en los últimos años que lo que antes parecían términos casi alienígenas ahora son una parte indisoluble de las sociedades más modernas. Éste es el caso del SEO, la optimización para los motores de búsqueda, que después de entrar con progresiva fuerza en el mundo de la web tiene ahora como objetivo consolidarse con omnipresencia.
Y lo quiere hacer, también, renovándose continuamente. Es por eso que un consultor SEO debe ser un profesional siempre atento a los cambios de su sector, que son enérgicos y conllevan, casi siempre, el florecimiento de tendencias dispares.
De cara al 2017, por ejemplo, ya hay algunas directrices que muy probablemente marcaran el recorrido de la optimización de la web. Según los expertos, uno de los elementos cabales será la aparición de Penguin 4.0, el algoritmo utilizado por Google para penalizar muchas páginas con perfiles de enlace de mala calidad que, hasta ahora, solo funcionaba de manera periódica. Con tal herramienta, se pondrá fin a la creación de webs para posicionarlas en poco tiempo y dejarlas de lado sin controlar su crecimiento.
Ésta será una de las principales novedades, pero no será la única, ni mucho menos. Como derivación de esto, precisamente, será más importante que nunca la construcción de buenos enlaces, algo en lo que tendrá mucho que ver el ‘link baiting’, que se erigirá casi como una necesidad para poder obtener un buen perfil de enlaces. Además, los principales gurús también señalan la potencialidad del SEO Local, un área ya desarrollada que todavía tiene mucho camino, así como el aumento de contenido optimizado para las crecientes búsquedas de voz o la evolución del llamado Latent Semantic Indexing, el sistema que pretende cambiar la forma en la que se indexa y recupera la información, que pasará de las típicas palabras clave a una comprensión más semántica de la palabra en cuestión.



