El problema de Mariano Rajoy es que su actual misión resulta imposible. ¿Se puede pasar impunemente -de un día a otro y sin solución de continuidad- de contumaz pirómano a benemérito bombero? Rajoy está demostrando -ante unos y otros- que, sobre todo, es un oportunista.
Un año antes de las elecciones generales –a primeros de marzo de 2007-, el PP volvió a protagonizar una masiva concentración contra el Gobierno Zapatero por su política antiterrorista. Cerca de 350.000 personas acudieron a la madrileña plaza de Colón. Entre los presentes, se encontraba Ortega Lara, quien estuvo secuestrado por ETA durante 532 días.
Emoción y euforia
Al lado de Rajoy caminaba María San Gil. Se proyectó un video sobre Ortega Lara, uno de los héroes más aclamados de aquella tarde de sábado. Había emoción y euforia. Rajoy fue recibido a gritos de ¡presidente, presidente!, mezclados con vítores a España. Ondeaban miles y miles de banderas españolas. La AVT, con Alcaraz al frente, vertebraba las fibras de todos los asistentes.
Sumo sacerdote
Rajoy -a lo largo de la anterior legislatura- bendijo en su calidad de sumo sacerdote de la derecha todas las iniciativas orientadas hacia la criminalización de Zapatero, presentado como un cómplice de ETA, entregado a romper España, impulsor de la liquidación de la familia gracias a las bodas homosexuales y perseguidor de la Iglesia católica a cuenta de las clases de religión y de la asignatura Educación para la Ciudadanía.
Acoso y derribo
Aseguraba El País de ayer que “la marcha de Ortega Lara del PP desata el acoso y derribo a Rajoy”. “Las cosas se están haciendo muy mal”, declaró de inmediato Esperanza Aguirre apuntando a la cabeza de Rajoy. “La renuncia de Ortega Lara es un socavón en el PP y una pérdida de consecuencias imprevisibles”, manifestó Cayetana Álvarez de Toledo, hasta hace bien poco jefa de Gabinete del missing Acebes. Ana Botella pidió a la dirección del Partido que “reflexione sobre lo que está pasando”. Aznar envió mensajes críticos por lo de San Gil y Ortega Lara, destinados a Rajoy.
Saña habitual
Protestas de afiliados ante Génova 13. Insultos a Gallardón. Bronca callejera a Aguirre. ¿Es ésta la respuesta del alcalde a la presidenta? La corrosiva medicina que administró Rajoy en los cuatro años anteriores al 9 de marzo se la están suministrando ahora a él a la fuerza. En la AVT hasta ha reaparecido el inefable Alcaraz para erosionar más aún a Rajoy. Los amigos de antaño son los enemigos de hogaño. Ruge la marabunta mediática con su saña habitual.
Partitura genovesa
Proclama Rajoy que él no ha cambiado y que no defraudará a sus votantes. Pero si su letra sigue siendo la misma, su música es muy diferente. Muchos, al menos, la perciben como diferente. E intuyen que sólo el oportunismo ha conseguido modificar la partitura genovesa. Todos los fantasmas que aparecieron en el escenario para hacerle la vida imposible a Zapatero revolotean peligrosamente estos días en torno a Rajoy. ¿Llegará a Valencia o se quedará por el camino?
*Enric Sopena es director de El Plural



