Las dignísimas palabras de Sandra Carrasco

Sandra, veinte años, la hija mayor del ex concejal socialista de Mondragón Isaías Carrasco, asesinado anteayer por ETA, ha difundido un mensaje admirable: “Mi madre y yo iremos a votar, y eso es lo que pido a todo el mundo, que vote, y a los que quieran solidarizarse con mi padre y con nuestro dolor que acudan masivamente el domingo para decir a los asesinos que no vamos a dar ni un solo paso atrás”.

Sandra ha añadido algunos subrayados que conviene resaltar. Ha exigido que el atentado mortal contra su padre no sea manipulado. “Sobre todo” –ha precisado- que no lo sea. “No lo vamos a tolerar”, ha dicho, mientras afirmaba con coraje y con legítimo orgullo que su padre “murió por defender la libertad, la democracia y las ideas socialistas”.

Pero la manipulación –llevada hasta la degradación más repugnante- ya ha comenzado, una vez más. La pusieron en marcha ciertas aves de rapiña, y otras especies carroñeras, minutos después de conocerse la triste noticia del nuevo crimen de ETA. Las afirmaciones más horribles han sido divulgadas a través de los micrófonos de la COPE. Un cúmulo de salvajadas y de infamias fueron proferidas por Federico Jiménez Losantos. ¿Estas calumnias maléficas son el responso que el cardenal Rouco Varela dedica al difunto Carrasco?

César Vidal, otro pilar de la cadena radiofónica de la Iglesia católica, ha escrito en su blog que “es justo que ZP, que siguió hablando con los criminales después que asesinaran a más ciudadanos, pague, al menos en parte, su comportamiento”. La oleada de manipulaciones en torno al asesinato de Carrasco incluyó la concentración, el viernes por la noche, del Foro de Ermua en la madrileña plaza de Colón, con insultos a Zapatero y la habitual instrumentalización de la bandera española.

Telemadrid ha protagonizado otra bochornosa manipulación. Por manipular manipularon incluso las palabras de Sandra, silenciando su llamamiento a la participación masiva en las urnas, que es exactamente lo contrario de la estrategia del PP, según reveló hace unos días el portavoz genovés, Gabriel Elorriaga, al diario Financial Times. La televisión privada de Esperanza Aguirre continúa practicando sin pausa el periodismo amarillo. O sea, aquello de que no permitas que la realidad te estropee un buen titular o una noticia.

Mientras, la televisión de Intereconomía –otra plataforma de sostén a la derecha a través del vale todo- ha intensificado aún más su capacidad intoxicadora presentando en su pantalla ciudadanos de a pie que, convenientemente interrogados, dicen pestes de Zapatero a cuenta, entre otras cosas, del asesinato en Mondragón.

Son, sin embargo, estos intentos de manipulación esfuerzos inútiles. La ciudadanía no es idiota ni se deja estafar. Lo demostró el 14-M y lo volverá a demostrar este 9-M. A ETA hay que frenarla, hay que vencerla, también con millones y millones de papeletas introducidas en las urnas. Que sepa la banda terrorista que en España y en Euskadi, sin duda, se le aborrece hasta el hartazgo. Que sepan que jamás conseguirán sus objetivos mediante la violencia.

Por lo demás, vincular al Gobierno de Zapatero y al propio presidente en acciones como el último asesinato de ETA sólo refleja la ofuscación que provoca a menudo la impotencia. Allá ellos. Y, en todo caso, hoy queremos hacer nuestras la dignísimas palabras de Sandra: “Los que quieran solidarizarse con mi padre y con nuestro dolor que acudan masivamente a votar”.

*Enric Sopena director de El Plural