Agentes de la Policía Nacional han liberado a un ciudadano colombiano secuestrado en un almacén de la localidad barcelonesa de Molins de Rei. La víctima fue encerrada en un almacén de esta localidad barcelonesa y sometida a malos tratos por sus captores, quienes llegaron a aplicarle descargas eléctricas. Han sido detenidas cinco personas que podrían pertenecer a un grupo dedicado al tráfico de estupefacientes.
La investigación ha sido realizada por el Grupo de Secuestros y Extorsiones de la UDEV Central, en coordinación con las Brigadas Provinciales de Policía Judicial de Bilbao y Barcelona.
Desarrollo de la operación
Las investigaciones se iniciaron tras la denuncia interpuesta por un familiar del secuestrado, en la que manifestaba que la última vez que se había puesto en contacto con ellos fue desde la ciudad de Valencia. Los agentes lograron averiguar que, efectivamente pudo ser capturado en esa ciudad, pero que podría haber sido trasladado a la localidad de Castelldefells, en la provincia de Barcelona.
Entonces, dos negociadores del Grupo de Secuestros se trasladaron a Cantabria para dar apoyo a la negociadora de la Jefatura Superior, que se había hecho cargo de las primeras gestiones con la familia, mientras que el resto del grupo se desplazó a Barcelona. Las investigaciones practicadas lograron localizar un hotel en Castelldefels, donde se presumía que pudiera encontrarse el secuestrado.
Cuando los funcionarios de Policía Judicial de Castelldefels y los de la Sección de Crimen Organizado de la Jefatura Superior de Barcelona llegaron a este lugar comprobaron que en el interior de la habitación había luz. Se realizó un asalto por parte del Grupo de Operaciones Especiales de Barcelona pero, a pesar de que la televisión y las luces estaban encendidas, no había nadie en su interior.
Localizado en Molins de Rei
A medida que las investigaciones avanzaban se logró identificar a los responsables del secuestro. Al parecer, se trataba de una familia de nacionalidad española con un amplio historial delictivo de tráfico de estupefacientes. Las gestiones realizadas permitieron localizar a la victima en la localidad de Molins de Rei, cuando le sacaban de un almacén cerrado con una verja y con los cristales opacos. Fueron detenidos en el momento en que le introducían en un vehículo.
De la declaración de la victima se confirma que efectivamente fue capturado en Valencia y después trasladado en un vehículo hasta las cercanías de Barcelona. Durante el trayecto fue golpeado e interrogado por una supuesta deuda. Otras cinco personas que le esperaban en un monte antes de llegar a la ciudad, le golpearon e incluso le aplicaron corrientes eléctricas de las que aún tenía marcas en su costado. Desde este ese lugar fue llevado al hotel de Castelldefels, donde alquiló una habitación mientras era vigilado por sus captores. Al parecer, el lugar no les ofrecía mucha seguridad, por lo que fue trasladado y encerrado en el almacén donde fue finalmente descubierto.
En el registro realizado se pudo intervenir diversa cantidad de sustancias usadas como precursores para la confección de clorhidrato de cocaina.



