IBON URÍA
- El Consejo Ciudadano Estatal de Podemos, liderado por Iglesias, anuncia una Asamblea Ciudadana en Podem Catalunya para renovar la dirección.
- La decisión se toma tras pedirlo un grupo de militantes, y supondrá previsiblemente el relevo del actual secretario general, Albano-Dante Fachin.
- Las discrepancias entre la cúpula estatal y la autonómica han sido una constante.
El Consejo Ciudadano Estatal de Podemos decidió en la tarde de este viernes convocar una Asamblea Ciudadana de Podem Catalunya para renovar su dirección, que hasta ahora encabeza Albano-Dante Fachin. El secretario general autonómico está abiertamente enfrentado a la dirección estatal de Pablo Iglesias, con la que acumula una serie de desencuentros en los últimos meses y que lo ha desautorizado en público reiteradamente.
Según informó el partido, el consejo decidió convocar una asamblea, tal y como habían solicitado 34 circulos de Podem en Cataluña horas antes. El órgano también acordó la puesta en marcha de un equipo técnico para preparar esa asamblea. Aunque la fecha no está por ahora completamente cerrada, fuentes del partido consideran que lo más probable es que sea después de 21 de diciembre, para cuando están convocadas elecciones autómicas en Cataluña.
En cuanto a la continuidad del actual líder, fuentes de la dirección del partido indicaron que el consejo «va a esperar» al resultado de la consulta sobre la coalición electoral para el 21D entre Podem y Catalunya en Comú que está en marcha desde el pasado miércoles y cuyo resultado se conocerá el martes. La unidad con los comunes ha sido uno de los puntos de fricción entre la dirección estatal –proclive a ella– y la actual cúpula de Podem –más reticente–.
Estas fuentes agregaron que, si el resultado de la consulta es favorable a ir en confluencia con Catalunya en Comú, «y de esta forma rechaza lo que ha defendido el actual secretario general», la dirección estatal espera que Fachin presente su dimisión tan pronto como se conozcan los resultados «por coherencia». En caso contrario, el Consejo Ciudadano Estatal «llevaría a cabo el mandato de los círculos y los inscritos».
La dirección da por hecho que el resultado de la consulta será favorable a la coalición con los comunes, por lo que, en la práctica, a Fachin le quedan básicamente dos salidas: la dimisión forzada o esperar a su cese.
El consejo, órgano de dirección política del partido, se reunió de forma telemática y está compuesto en la actualidad por 85 personas: 62 miembros elegidos en la última Asamblea Ciudadana estatal (Vistalegre II), los 17 secretarios generales del partidos en las comunidades autónomas, los representantes de Ceuta y Melilla, otro de los inscritos en el exterior y tres miembros que representan a los círculos del partido.
El detonante de la decisión de la cúpula estatal de Podemos fue la citada petición de un grupo de militantes de Podem, denominado Podem Amb Futur, que le solicitó la convocatoria con carácter «inmediato» de una asamblea en Cataluña para renovar la organización. Este colectivo de inscritos publicó un manifiesto donde acusaba a Fachin de realizar un «viraje político» que ha provocado «malestar» y una importante «pérdida de confianza».
Poco después, Podem Catalunya respondió con un comunicado en el que recordaba que las consultas a la militancia con carácter «revocatorio» sólo pueden producirse transcurridos 18 meses desde la elección de los órganos, circunstancia que en el caso de la dirección de Fachin se cumplía en enero de 2018. La actual dirección de Podem entendía, por tanto, que hasta entonces no se podía relevar a la ejecutiva autonómica.
Sin embargo, los estatutos de Podemos permiten al Consejo Ciudadano Estatal «convocar de forma extraordinaria cualquier asamblea ciudadana de nivel territorial inferior para cuestiones de especial trascendencia». También contemplan que el secretario general o tres cuartas del consejo, si aprecian cualquier «circunstancia de relevancia orgánica o política excepcional», pueden convocar una asamblea sin esperar a que transucurran esos 18 meses.
Larga serie de desencuentros
Albano-Dante Fachin fue elegido secretario general de Podem Catalunya en las primarias que se celebraron entre el 22 y el 24 de julio de 2016, en las que se impuso con el 42% de los votos. En aquella votación, donde hubo cinco aspirantes, participó el 13,8% de los inscritos, o el 27,2% si se contemplaban únicamente a los inscritos activos (los que han iniciado sesión en el portal de participación de Podemos en el último año).
Uno de los motivos de desencuentro con la cúpula estatal ha sido el proceso de unidad con Catalunya en Comú, la formación nacida en abril de 2017 como suma de EUiA, ICV, Barcelona en Comú –el partido con el que Ada Colau ganó las municipales de 2015 en la ciudad condal, y que también es la suma de distintos grupos de izquierda–, independientes y sectores de Podem, y capitaneada por la propia Colau y Xavi Domènech.
En marzo, Fachin convocó a los inscritos de Podem a una consulta para que avalasen su propuesta, en la que consideraba «imprescindible» para integrarse en los comunes la existencia de un sistema proporcional con listas abiertas, que se incluyeran determinados puntos en el código ético y que los inscritos de Podem pudieran votar directamente a los órganos de dirección del nuevo partido sin tener que inscribirse previamente en su web.
Aunque las bases respaldaron su posición, la muy baja participación en la votación –menos del 10% del censo total– dejó tocada su estrategia. Por ello, Fachin llegó a anunciar que presentaría una candidatura para los órganos de dirección de Catalunya en Comú, pero terminó retirándola porque, a su juicio, el resto de actores de la confluencia marcaban condiciones «unilateralmente» a Podem, que oficialmente quedó por tanto fuera del nuevo espacio.
Las tensiones no hicieron sino aumentar desde entonces. En julio, Podem Catalunya llegó a publicar un comunicado en el que reclamó a la dirección estatal que abandonara la «injerencia» en la formación catalana y cargó contra las «formas centralistas» del partido. En agosto, Fachin dijo que Iglesias le había exigido dimitir y se negó a ello. La dirección catalana provocó tensiones con la estatal también al llamar a la participación el 1-O.
Más recientemente, el pasado domingo, la cúpula estatal convocó la antes mencionada consulta a los inscritos entre el 1 y el 7 de noviembre para decidir si Podem y Catalunya en Comú deben coaligarse para las autonómicas del 21D. La secretaría de Organización, pilotada por Pablo Echenique, justificó ese puñetazo en la mesa por la «incertidumbre» generada por declaraciones y comunicados que «sugerían» que Podem quería aliarse con independentistas.
De hecho, sólo minutos antes de conocerse esa intervención que Fachín comparó con el artículo 155 de la Constitución, la dirección de Podem había acorado abrir una «ronda de contactos» con «organizaciones políticas y sociales comprometidas con la defensa de los valores democráticos», los «derechos sociales» y el «derecho a decidir del pueblo catalán», sin excluir a los independentistas, para decidir la fórmula de participación en el 21D.
El martes, el todavía líder de Podem Catalunya convocó una rueda de prensa en Barcelona donde acusó a Iglesias plantear una «imposición disfrazada de consulta» que sólo permite pactar con los comunes. «Salga lo que salga se hará lo que diga Pablo Iglesias», aseveró Fachin, que en los últimos tiempos ha participado en actos de la CUP y que reiteró su voluntad de hablar «con todos», sin dejar de lado a los independentistas.
La dirección estatal da por hecho que en esa consulta se impondrá la opción de pactar con los comunes. En las primeras horas había votado más de la cuarta parte del censo activo. La esperanza de la dirección de Iglesias era desde un principio que una alta participación y un resultado opuesto a las tesis de Fachin le llevaran a abandonar el cargo. Si el resultado es el esparado, la cúpula estatal señala ahora ya con claridad la puerta de salida Fachin y le advierte de que le cesará si no abandona voluntariamente.




