La cosecha española de 2008, supera a selecciones anteriores.

Hay dos imágenes imborrables en la mente de los aficionados españoles de las dos únicas finales que la selección ha disputado en un gran torneo internacional.

La primera es la pieza en blanco y negro de un noticiero en la que Marcelino remata de cabeza para batir al portero Lev Yashin y marcar el 2-1 que dio el triunfo ante la Unión Soviética en el Bernabéu para hacerse con el campeonato europeo de 1964.

La segunda es la del portero Luis Arconada tratando de detener un lanzamiento de falta de Michel Platini. El balón se le escapó de las manos y cruzó la línea de gol a trompicones mientras el meta trataba de enmendar su error en el 2-0 que supuso la derrota en la final ante Francia de 1984.

Ambos momentos han marcado la historia del fútbol español. El primero porque aseguró a la selección absoluta su único trofeo en un gran torneo, y el segundo porque representa los posteriores fracasos en los momentos importantes.

El equipo de 1964 estaba construido alrededor de Luis Suárez, el único español que ha ganado el título de jugador europeo del año y el futbolista que llevó al Inter de Milán a ganar 3-1 en la Copa de Europa sólo unas semanas antes.

Aparte de Suárez, el habilidoso Amancio y el defensa del Real Madrid Ignacio Zoco, España apenas tenía otros jugadores de gran perfil, y gran parte de la fuerza del equipo procedía de la robusta defensa.

«Posiblemente no era uno de los mejores equipos que ha tenido España, pero jugaba muy bien como bloque», dijo Suárez a uefa.com. «Jugábamos muy conjuntados y compenetrados y veníamos de muy pocos equipos. Pero lo principal era que jugábamos como un equipo y esa era la diferencia.»

«Yo he jugado con otras selecciones españolas mucho mejores que aquella de 1964, pero nunca conseguimos nada», manifestó.

Hicieron falta otros 20 años para que España alcanzara una nueva final, aunque si no hubiera sido por el asombroso 12-1 contra Malta en el último partido de clasificación, se habría perdido la Eurocopa por la diferencia de goles.