La corrupción de Convergencia fractura su relación con ERC

Semanas complicadas para el PDeCAT (antigua Convergencia). En medio del escándalo del Caso Pujol, hoy las miradas han girado hacia otro caso de corrupción que salpica la CDC de Mas: el Caso Palau. Hoy el Parlament de Cataluña ha votado dos resoluciones presentadas por la CUP y la confluencia 'Catalunya Sí Que Es Pot' en la que se insta al Ejecutivo catalán a rectificar y acusar a CDC por el Caso Palau. Los diputados del PDeCAT se han abstenido, mientras que los representantes de ERC han votado a favor de ambas resoluciones. La decisión de los republicanos ha sorprendido al partido de Puigdemont, ya que en el Parlament forman parte del mismo grupo (Juntos por el Sí). La aprobación de dichas propuestas dejan en mal lugar la gestión del partido fundado por Jordi Pujol.

La historia que vincula CDC con la corrupción es larga y estos días se evidencian con los detalles del Caso Pujol. Sin embargo, los casos de corrupción de CDC y de sus dirigentes también ha llegado en los Ayuntamientos con el conocido '3%', que son las comisiones que se llevaba CDC por la adjudicación de obras públicas. Una de las figuras más importantes del PDeCAT es el actual 'conseller' de Cultura, Santi Vila, quien tampoco escapa de las sospechas. Cuando Vila era alcalde de Figueres (Girona) fue denunciado por la CUP por una supuesta prevaricación y malversación de fondos públicos durante el proceso de construcción de una Escuela de Hostelería. El 2014, el mismo Vila -entonces era el 'conseller' de Territorio y Sostenibilidad- designó a Josep Puigbert como nuevo director de la Casa de la Generalitat de Cataluña en Perpiñán. Antes de acceder a este cargo, Puigbert había sido jefe del gabinete de Vila en Figueres.