AMAYA LARRAÑETA
- La sección penal de la Comisión de Codificación Jurídica se ha reunido una sola vez en 32 años.
- El Gobierno presentará en «semanas» una propuesta de reforma del Código Penal.
- Las juezas españolas ven necesario revisar cómo se juzgan los delitos sexuales tras La Manada.
El ministro de Justicia, Rafael Catalá, encargó el pasado viernes —solo unas horas después de que se dictara sentencia por el caso de La Manada— a la sección cuarta de la Comisión General de Codificación, la responsable del área de penal, el estudio de una reforma del Código Penal en los artículos relativos a los delitos sexuales. Dicha sección la conforman una quincena de expertos y reputados juristas, entre los que no se cuenta ni una sola mujer, según han confirmado varios de sus miembros a 20minutos.
El grupo de expertos que revisará los delitos sexuales pertenece a la sección penal de la Comisión General de la Codificación, un órgano de asesoramiento del ministro de Justicia que sirve para la preparación de las tareas prelegislativas. Esta sección casi no ha tenido actividad en las últimas décadas. De hecho, es la que menos veces se ha reunido en su historia, y ello a pesar de que el Código Penal se ha reformado en al menos 31 ocasiones desde 1995. También es la única sección en la que no se detalla quiénes son sus miembros en la página web del ministerio (PDF).
El ministro Rafael Catalá quiso en 2015 impulsar la Comisión de Codificación como órgano asesor, después de 32 años en desuso, y nombró como presidente de la sección penal a Esteban Mestre Delgado, catedrático de derecho penal y profesor en la Universidad de Alcalá de Henares. Últimamente está de actualidad por ser el abogado del expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Gonzalez.
Mestre eligió a su vez en 2015 a ocho vocales. Además, su sección heredó a los miembros permanentes con cargo vitalicio, alrededor de una decena, todos nombrados antes de 1983. Aunque a día de hoy todavía algunos no han podido ser localizados. Fuentes internas de la sección informan que en total solo cuentan, entre los nuevos y los viejos, con quince miembros. Otros tres restantes, explican, pueden estar ya retirados o incluso haber fallecido.
Varios miembros explican que la nueva sección, la emanada de 2015, tan solo ha sido convocada en pleno una sola vez, el verano pasado, y para la revisión técnica de un asunto referente al mercado de valores.
Entre la quincena de miembros de la sección penal de la comisión de la codificación hay catedráticos de distintas sensibilidades jurídicas, pero ninguna mujer. Aspecto éste que algunos miembros consultados consideran que habría que subsanar de cara a afrontar las discusiones sobre el planteamiento de una reforma de los delitos sexuales propuesta tras el caso La Manada. Mientras que otros, por el contrario, no lo ven necesario. El más joven de los expertos que asesorarán al ministro de Justicia tiene 50 años.
En relación a la tarea encomendada por Rafael Catalá después la polémica sentencia de La Manada, 20minutos ha sabido que la primera reunión que mantendrá la sección penal de la comisión tendrá lugar el próximo jueves 10 de mayo, y que los encuentros tendrán una periodicidad semanal, para que los vocales puedan perfilar y exponer sus ponencias. El ministro de Justicia aseguró que la reforma podría ser enviada a los grupos políticos «en semanas». En la comisión se dan entre mes y medio y dos meses para poder elevar su dictamen técnico, que simplemente es consultivo no vinculante.
En el fondo de la cuestión está dirimir si el articulado que desde 1995 tipifica los delitos contra la indemnidad sexual: acoso, abusos y agresión sexual están convenientemente definidos en el código penal español. Se discutirá sobre la tipificación, pero también se hablará de las penas y de las características delictivas. El debate está servido, puesto que según ha podido saber 20minutos, los criterios son dispares en el seno de la sección penal. Mientras unos califican los tipos delictivos tal y como están resumidos de «viejecitos» y por tanto susceptibles de cambios, otros consideran que «no es absurda la diferenciación entre los delitos sexuales tal y como está» en la actualidad.




