El líder supremo Ayatolá Ali Jamenei dijo el sábado que el caso de la disputa nuclear de Irán debería ser manejado por la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) y no por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que ya ha impuesto dos rondas de sanciones a Teherán.
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«No hay justificación para que el caso de Irán permanezca en el Consejo de Seguridad de la ONU», sostuvo Jamenei, la figura más poderosa de Irán.
Sus declaraciones fueron citadas por la agencia de noticias IRNA, después de que el líder supremo se reuniera con el jefe del organismo internacional de vigilancia atómica, Mohamed ElBaradei.
El jefe del organismo nuclear de la ONU se reunió el sábado con líderes de Irán para presionar por una cooperación más rápida en la resolución de preguntas sobre las actividades atómicas de la República Islámica, que Occidente teme que use para fabricar bombas.
Mohamed ElBaradei, director del OIEA, sostuvo negociaciones con el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, y se reunió por primera vez con el líder supremo de Irán, el Ayatolá Ali Jamenei, quien tiene la última palabra en la política atómica.
El jefe de la IAEA, quien busca salir de un estancamiento que en parte ayudó a elevar los precios de combustibles a niveles récord y propagó temores sobre una confrontación nuclear, tiene previsto ofrecer una conferencia de prensa antes de regresar a Viena el domingo por la mañana.
Su viaje de dos días a Teherán, que comenzó el viernes, coincide con un incidente naval del domingo pasado en el Estrecho de Ormuz, que aumentó la tensión entre Irán y Estados Unidos.
Washington está buscando aislar a Irán debido a sus actividades atómicas, que sospecha que tienen fines militares. Irán dice que sólo quiere generar electricidad y se ha negado a atender las exigencias de detener su trabajo nuclear delicado pese a que se le han impuesto dos rondas de sanciones.
La OIEA, con sede en Viena, ha intentado desde hace mucho verificar que el programa de enriquecimiento de uranio de Irán sólo busca generar energía civil, no bombas atómicas como sospechan las potencias occidentales.
Irán dijo en agosto que respondería las preguntas pendientes sobre su pasado nuclear, pero ya se cumplió el plazo de final de año para completar el proceso y los temas delicados siguen sin ser resueltos.



