Inversiones en Oro; la opción ganadora en tiempos de crisis

Una de las principales acciones que han llevado a cabo los inversores internacionales ha sido la salida de liquidez hacia inversiones alternativas y seguras. El oro se ha desempeñado como un valor refugio dentro de los mercados internacionales, llegando a triplicar su precio en tan solo unos años, a comienzos de la crisis, y siendo una referencia sobre la volatilidad y miedo en los principales centros de decisión del mundo.

Pero realmente, ¿por qué deberíamos invertir en una commodity como el oro?
Las principales razones se basan en la certidumbre y seguridad que aporta al inversor. Veamos algunas de las principales razones por los que centrar nuestro dinero en el metal precioso:
 
Desde el año 2.000, el precio del oro ha tenido una tendencia claramente alcista, revalorizándose por 3 desde el inicio de la crisis financiera global en 2007. Realmente, el precio del oro se ha quintuplicado en la última década, hasta alcanzar cotas de valoración nunca antes vistas.
La producción de oro está estancada, ya que las principales empresas de minería y yacimientos han cerrado o han abandonado la búsqueda de nuevos yacimientos, reduciendo así la oferta del metal precioso e incrementando más su precio en los próximos tiempos.

Cuando las tasas reales son bajas, el precio de cotización del oro sube, y es justamente en estos momentos cuando las tasas y tipos de interés están históricamente bajas e incluso negativas, ahuyentando a los inversores hacia nuevas y atractivas formas de inversión.

En los acuerdos de Washington de 2005, los principales bancos centrales del mundo acordaron limitar y regular las ventas de reservas de oro, induciendo así a una menor comercialización y subidas de precios.

La demanda de oro no ha dejado de aumentar, sobre todo en las últimas dos décadas, impulsada por el crecimiento de los países emergentes y extensión de la clase media en estos países. Principalmente el 70% del oro va destinado a la joyería y bisutería, donde obtiene tasas de crecimiento del 8%, representando el principal factor de crecimiento del precio.
El oro es considerado un valor refugio, esto es, durante las crisis económicas se considera un activo seguro y con volatilidad cercana a 0. Permite diversificar carteras y es un seguro de ahorro para el futuro.

La crisis financiera ha dado visibilidad a este metal precioso y lugar a la consideración por parte de inversores y ahorradores del riesgo de las inversiones dinámicas monetarias.
Aunque con altibajos, desde 2007 el euro y el dólar no han parado de perder valor con respecto a otras divisas internacionales y de países emergentes, y puesto que el oro cotiza oficialmente en dólares, una depreciación en esta moneda hace incrementar el precio del oro. A su vez, esto hace descender los tipos de interés en EE.UU., manteniendo así el dólar barato.

Es el único activo que ofrece protección real frente a la inflación y deflación. Por ello es considerado un “cortafuegos” frente a la depreciación y riesgo de la inversión y patrimonio.

Sin embargo, y aunque sabemos las bondades de la inversión en oro, ¿cuáles son los canales de inversión sobre este metal precioso?
Las vías para invertir en oro son diversas, optando por la compra directa de oro en bruto hasta las certificaciones y contratos sobre variaciones en el precio. Veamos las principales:

Compras de oro físico.
Suele ser la opción favorita de pequeños y medianos inversores. La problemática surge al establecer el precio de compra, costes de almacenamiento y sobre todo la protección y deposito. Actualmente existen empresas especializadas que custodian las reservas individuales de un inversor. Generalmente, cuanto mayores sean el emisor y la empresa especializada, más rápidamente podrán beneficiarse de la colocación, venta y liquidez del oro.
A través de ETF´s.

Son la mejor opción para inversores a corto plazo, ya que este sistema se rige por la réplica de su comportamiento de manera subyacente

Fondos de inversión
Se trata de contratar un fondo de inversión que cuente con inversiones en commodities o en oro directamente, ya que aunque pueda parecer similar, existen diferencias con respecto a la compra física del metal. Suele ser contratados por grandes inversores y aquellos menos adversos al riesgo, por las posibles variaciones y volatilidades en el precio.
Certificados, contratos y warrants.

Estos son productos cotizados en bolsa que están asignados a la cotización y precio del oro en un momento determinado. En Europa están asignados a la cotización de la onza de oro Troy, y son productos muy apalancados.

En general el oro se ha vuelto a considerar muchas décadas después de la caída del sistema de Patrón Oro y Patrón Dólar (Bretton Woods) como sinónimo de eficacia, seguridad y rentabilidad en los mercados internacionales. Cuando surgen desequilibrios y miedos en los principales centros financieros del mundo, el oro cobra fuerza y alcanza records en los precios de cotización en los diversos parqués, lo que origina que cada vez más productos financieros estén anclados y tomen al oro como referencia y rentabilidad en la inversión. Además, la fluctuación del precio actúa como anticipante de posibles crisis.