La cumbre de Iberoamérica comenzó el sábado en la ciudad argentina de Mar del Plata con un encuentro para hablar sobre la educación, aunque el debate sobre la crisis de la economía europea ocupa un lugar destacado en la reunión.
La cumbre de presidentes – en la que por primera vez no habrá un jefe de gobierno español ante la ausencia de José Luis Rodríguez Zapatero por la aprobación de nuevas medidas de ajuste económico – llega en un escenario impensable hace unos años: un difícil momento para las economías europeas y una fuerte expansión de las economías en América Latina.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva – en uno de sus últimos compromisos internacionales antes de entregar el poder a su sucesora, Dilma Rousseff, el próximo 1 de enero -, criticó a los «analistas europeos que lo sabían todo cuando la crisis era en América Latina y que no saben nada cuando la crisis se dio en los países ricos».
Durante la reunión, los jefes de Estado y de Gobierno también hablaron sobre la defensa de la democracia en la región, la lucha contra el crimen organizado y contra el cambio climático, y se disponen a aprobar una cláusula para que los países que sufren una interrupción en su sistema democrático sean automáticamente expulsados de la cumbre iberoamericana.
«La democracia es el único ámbito que genera la libertad para cualquier proceso educativo», dijo la presidenta argentina y anfitriona del evento, Cristina Fernández.
La cumbre, a la que tampoco asistieron los presidentes de Cuba – Raúl Castro -, Venezuela – Hugo Chávez -, y Bolivia – Evo Morales -, tiene el lema «Educación para la Inclusión Social», y propondrá metas educativas para 2021 como instrumento para luchar contra la pobreza en la región.
«Las circunstancias actuales dan una importancia mayor a la educación de las nuevas generaciones. Tenemos que prepararnos para enfrentarnos a los desafíos de estos nuevos tiempos, con una intensificación de los mecanismos de competencia a escala global», dijo el presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva.
Por su parte, el primer ministro de Portugal, José Sócrates, se reunió con Lula el sábado por la mañana, al día siguiente de que el presidente brasileño señalara que su país haría un esfuerzo por ayudar a la nación europea a salir de la crisis de deuda en la que está sumergido, sin dar más detalles.
HOMENAJE
Antes de iniciarse el primer pleno de la cumbre, oficialmente inaugurada el viernes por la noche con una cena, los presidentes rindieron homenaje al fallecido ex presidente de Argentina Néstor Kirchner, marido de Cristina Fernández.
En la reunión, además, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, criticó a Estados Unidos por las filtraciones diplomáticas publicadas en la página web WikiLeaks, que dijo desnudaron «la diplomacia imperial, llenos de arrogancia», así como «desdén por el derecho internacional, cinismo e hipocresía».
Tras la Cumbre Iberoamericana, los cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) podrían reunirse para hablar de la sustitución de Kirchner, que hasta el día de su muerte el 27 de octubre ocupaba el cargo de secretario general del organismo.



