Gobierno y Generalitat tratan este miércoles de avanzar en la normalización con la autodeterminación de fondo

CLARA PINAR/AGENCIAS

  • La autodeterminación y los presos se añaden a un orden del día de la comisión bilateral que hablará de infraestructuras, competencias y Hacienda.
  • El PP estará «vigilante» ante el resultado de una reunión que la CUP ve como el inicio de «una nueva fase autonomista»

Meritxell Batet y Ernest Maragall encabezarán las delegaciones en la comisión bilateral Gobierno-Cataluña.

El Gobierno central y la Generalitat de Cataluña celebran este miércoles su primera comisión bilateral desde hace siete años, en los que el inicio del procès independentista y la postura del anterior Gobierno frente a él rompieron las relaciones entre ambas administraciones. Ahora, la intención del Gobierno es «normalizar» relaciones y la de la Generalitat, intentar algún avance en una agenda independentista que finalmente estará en el orden del día pero sobre la que ninguna de las partes, por un motivo o por otro, espera ningún resultado.

El encuentro tendrá lugar en el Palau de la Generalitat y estará encabezado por la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, y del consejero de Relaciones Institucionales, Ernest Maragall.

Según ha apuntaba este martes la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, la comisión bilateral tendrá será en Barcelona «porque una vez se hace en Barcelona y otra, en Madrid. Tocaba en Barcelona y la próxima tocará aquí».

La comisión bilateral de cooperación Estado-Cataluña figura en Estatuto catalán como un órgano para impulsar la relaciones bilaterales. La última vez que se reunió fue en 2011 y las dos partes acordaron que volviera a hacerlo en la reunión que el pasado 9 de julio mantuvieron en la Moncloa el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del de la Generalitat, Quim Torra.

Para el Gobierno central la reanudación de estos encuentros supone un paso más en aras de la normalización de las relaciones políticas con Cataluña que persigue desde que Sánchez llegó al Gobierno con gestos que también son tenidos en cuenta desde la Generalitat.

La consellera de la Presidencia, Elsa Artadi, enfrió este martes las expectativas sobre el encuentro de este miércoles, pero también concedió que hay que tener «un punto de paciencia» porque el contencioso político «no lo solucionaremos en un día».

Artadi combinó reclamaciones de que el Gobierno dé «pasos adelante» en cuestiones como el referendum, a autodeterminación y la situación de los presos soberanistas con la esperanza de que a esta primera reunión le siga otra en el otoño en el que se «materialicen acuerdos» en los distintos ámbitos de trabajo.

Infraestructuras, Hacienda y transferencias

Sánchez y Torra acordaron a principios de julio volver a reunir la comisión bilateral, de la que se crearían comisiones de trabajo sobre infraestructuras, Hacienda y transferencias de competencias. El objetivo, según explicó entonces Calvo, era hablar de «infraestructuras, transferencias, presupuestos, problemas, derechos, expectativas y situaciones de donde va el día a día de los catalanes».

Sin embargo, en el orden del día del encuentro, el Gobierno catalán ha logrado incluir en uno de los últimos puntos la petición para hablar sobre autodeterminación y la situación de los políticos catalanes presos, algo que el PSOE resta importancia pero que ha puesto en «alerta» a partidos como el PP y Ciudadanos.

Calvo intentó este martes restar importancia a estos puntos. «El orden del día tiene que ver con la vida cotidiana de Cataluña, con infraestructura, equipamiento, transferencias, política social y una situación en la que el Gobierno de Cataluña tiene que gobernar y dar respuesta a sus ciudadanos, de los que también nos sentimos responsables».

Por su parte, la diputada del PSC Alicia Romero dejó claro que el Gobierno «no veta» ningún tema en la reunión. Sobre la petición de la Generalitat de abordar este miércoles la autodeterminación, ha manifestado que «se puede hablar de todo, sabiendo que hay posiciones muy diferentes».

Desconfianza del PP y ausencia de la CUP

«Vamos a estar vigilantes», advertió por su parte la portavoz del PP en el Congreso, Dolors Montserrat, que aseguró que el Sánchez «tiene las manos atadas, está arrodillado ante el independentista catalán, el nacionalista vasco y no está velando por el interés general».

Desde Ciudadanos, la diputada en el Parlamento catalán Lorena Roldán denunció que la comisión bilateral no hablará de «los problemas de los catalanes, sino que los partidos separatistas se cobrarán otra letra de la hipoteca de Sánchez» para llegar a la Moncloa.

En el otro extremo tampoco se ve con buenos ojos la comisión bilateral Estado-Cataluña. La CUP no asistió este martes a la reunión preparatoria que reunió al resto de grupos en el Parlamento catalán al considerar que «no hay una salida al conflicto sin el previo reconocimiento del derecho a la autodeterminación».

En este sentido, la CUP rechaza cualquier iniciativa política que «contribuya a potenciar una nueva fase autonomista y pactista con el Estado» en lugar de orientarse «hacia una ruptura democrática con los marcos impuestos por el régimen del 78».