Elegir el mejor préstamo entre todas las opciones posibles

Por diversos motivos, muchas veces es necesario recurrir a créditos de poca cuantía, pero de manera rápida y eficaz. Hoy en día la respuesta, como con la mayoría de cosas, está en Internet. De unos años para aquí se han popularizado mucho las entidades que ofrecen créditos online de manera rápida, por lo que es conveniente, si nos hemos decidido a pedir uno de estos créditos, utilizar un comparador de préstamos para ver cuál es que mejor cumple nuestros deseos.

Podríamos pensar que un banco estándar nos puede dar mejores condiciones que una entidad online, pero a continuación vamos a ver las claras diferencias entre pedir el dinero en un sitio o en el otro:

Peticiones de la entidad online

Apenas nos pedirán documentación: aunque si tenemos que ser mayores de 18 años, ser residente en España y tener el DNI en regla. Además de esto, es necesario ser titular de una cuenta bancaria (en la que se nos ingresará el crédito), un correo electrónico y aportar un número de teléfono de contacto.

Rapidez de entrega: una vez hayamos rellenado el formulario de la web y pasado sus controles, el dinero que hayamos solicitado será ingresado en la cuenta bancaria proporcionada. La mayoría de proveedores de préstamos online realiza la transacción de inmediato, una vez aprobado el préstamo, así que el dinero estará en la cuenta del usuario en el tiempo que tarde la transferencia. Esta es una de las principales funcionalidades del crédito online, ya que están creados para subsanar imprevistos económicos en poco tiempo.

La privacidad: los préstamos online no son tan intrusivos en la vida del cliente, y no es necesario rellenar una ficha intrusiva en la privacidad, si bien es cierto que sí deberemos aportar un mínimo de datos para que la entidad tenga la seguridad de que vamos a devolver el préstamo.

Peticiones del banco físico

Estabilidad laboral: el banco, ante todo, quiere estar seguro de sus movimientos; por lo que investigará minuciosamente si tenemos liquidez para devolver el préstamo de una manera más intensiva que las entidades online. Comprobará, por ejemplo, que no somos propensos a parones salariales. Por lo que, si recientemente hemos estado en el paro o el trabajo que tenemos actualmente no es estable, es probable que nuestra petición sea rechazada. Un sector de la población que será excluido muy fácilmente es el de los inmigrantes recientes, vengan de donde vengan, ya que muchos de estos datos no podrán recabarlos.

Capacidad de ahorro personal: además de lo anteriormente citado, se revisará la trayectoria económica del cliente desde que tuvo capacidad de generar un capital: a qué se ha dedicado, cuánto dinero ha ahorrado, cuanto y en qué lo ha gastado, es decir, podrá emitir juicios de valor sobre si hemos sabido usar nuestros ahorros responsablemente y, en función de estos datos, aprobar nuestra solicitud o no.

Solvencia contrastada: algunas entidades pueden requerir nuestras tres últimas nóminas y el IRPF de los últimos años, para comprobar nuestra solvencia económica y que nuestro nivel de endeudamiento no se salga de sus parámetros.

Estas son algunas de las diferencias reales que nos podemos encontrar al solicitar nuestro crédito en uno u otro lugar, por lo que, en función de nuestra urgencia, tenderemos a usar un servicio u otro.