El Gobierno de Aragón, del PSOE, encargó el miércoles un estudio jurídico sobre el acuerdo, recordando que se opone a cualquier trasvase desde el Ebro, según recoge su Estatuto de Autonomía. Además, ha solicitado al Estado toda la información sobre el proyecto e instado a las cortes aragonesas a iniciar un informe preceptivo.
Aragón reprocha además que se haya firmado un acuerdo bilateral entre el Gobierno central y Cataluña que afecta a otros territorios.
La comunidad aragonesa se suma así a las críticas provenientes de dirigentes de la Comunidad Valenciana y de Murcia, ambas gobernadas por el PP, que reclaman hace tiempo un trasvase y critican que el Gobierno derogara el Plan Hidrológico Nacional hace cuatro años. Piden al Gobierno el mismo trato que recibe Cataluña, donde gobierna el PSC en coalición.
La Comunidad Valenciana está estudiando emprender acciones legales para que las aguas excedentes del Ebro vayan también a otras zonas que sufren sequía.
La reserva de agua embalsada en las cuencas internas de Cataluña está actualmente al 20,1 por ciento de su capacidad total, lo que genera serias restricciones en la ciudad de Barcelona desde hace semanas.
Aunque en la última semana las lluvias han llenado un 2,5 por ciento los pantanos en España, cuya reservas están al 50,1 por ciento, según datos de Medio Ambiente publicados el martes, en Cataluña apenas se ha notado ese aumento.
Pese a que el Gobierno niega que se trate de un trasvase, algunos medios lo califican como tal, y otros hablan de ‘minitrasvase’.



