EL HOMBRE QUE DEJÓ DE PENSAR STOP, NECESITO UN RESPIRO.

Cuántos de nosotros nos sentimos agobiados, estresados, momentos en los que cogeríamos la maleta y echaríamos a correr sin pensar en el destino. Solo queremos dejar de pensar, del bloqueo mental que llevamos, que intenten decidir qué es lo mejor para nosotros sin ni siquiera tener en cuenta nuestras opiniones y nuestros sentimientos. Que nos hagan creer que la realidad es fácil, cuando es sumamente compleja, que la crisis económica va a finalizar, será en el mundo yuppie de los políticos porque en la realidad cotidiana no lo veo reflejado.

Vivimos en un mundo caótico, con miles de feedbacks televisivos intentándonos hacer creer, que las cosas son perfectas, sí, como dije en mi último artículo la perfección existe pero no desde ese prisma. A veces tenemos que poner un punto y seguido en nuestra vida, mi vida es mía, y amo la vida. Si no es vuestro caso y no la amáis os invito a que lo hagáis y que descubráis las cosas maravillosas que os puede ofrecer, pero siempre ahuyentando la energía negativa y atrayendo la positividad a vuestras vidas. Seguid vuestros sueños, no miréis atrás, lo único que puede suceder es que os equivoquéis, ¡UFF!, ¡Qué grave!, en eso consiste la vida en equivocarnos y levantarnos, seguir aprendiendo y continuar sin parar hacia nuestras metas.

Mi colapso hoy ha sido tan grande, que aunque el qué dirán y lo que digan siempre me ha sido indiferente , las opiniones de tus más allegados te superan, porque te aman y solo quieren protegerte como si fueras un bebé que empieza a andar y su madre y su padre intentan vigilarle, temerosos de que se caiga, pero al final el niño entre vaivenes sale corriendo , y los padres orgullosos ven cómo ha salido airoso. No me gusta escribir nunca de los días clave sobre fechas comerciales; como el día del padre, de la madre, pero para mí hoy felicito a los míos por estar ahí en mis dificultades, y en mis victorias, porque ese amor incondicional es tan sumamente fuerte que nada ni nadie lo podría romper.

Si decido sobre mi vida, equivocándome y aprendiendo, visualizo mi futuro en mi presente y después de cualquier colapso que necesitas desconectar, que mejor que 1 hora en la playa atrayendo los rayos solares, afortunados de tener la costa brava con esas playas maravillosas.

Cuando sales de la playa, te sientes lleno de energía, más desbloqueado, las ideas confusas pueden continuar pero por unos momentos has dejado de pensar, y recuperas la esencia, fluyes otra vez evidentemente con los pies en el suelo.

¿Pero qué es la vida sino una gran aventura? Algunos optamos por el riesgo, ¿qué adoptas tú?
En definitiva cuando me siento colapsada mentalmente, dejo de pensar durante 20 minutos, música de relajación, mente en blanco y que tanto mi mente valga la redundancia y mi cuerpo estén conectados. Pruébalo, y si no te gusta algo de tu vida cámbialo, tu vida es tuya de nadie más.

“Si has construido un castillo en el aire, no has perdido el tiempo, es allí donde debería estar. Ahora debes construir los cimientos debajo de él.”

George Bernard Shaw