VAR, contenidos en 4K, sistema de detección de goles, tecnología avanzada para intentar predecir Pronósticos Deportivos… Ya sabemos que estas fórmulas están cambiando el fútbol, la forma de concebir los partidos, de analizar cualquier evento y de visualizar los contenidos.
Sin embargo, los expertos aseguran que la tecnología definitiva es el GPS.
Seguramente ya te habrás dado cuenta de que, en algunos entrenamientos, incluso hasta en ciertos partidos, los jugadores llevan un tipo de chaleco negro (puede llevarse por encima o por debajo de la camiseta). Por si todavía no sabes lo que son, estamos hablando de chalecos que cuentan con tecnología GPS.
El uso de estos wearables son cada vez más comunes: se empezaron a utilizar hace unos 20 años (el primer prototipo fue lanzado al mercado por Catapult Sports sobre el año 2000). En la actualidad, se calcula que un centenar de equipos de fútbol que a lo largo de todo el mundo ya los utilizan.
¿Para qué sirven los chalecos GPS en el fútbol?
Cuando estos dispositivos salieron al mercado, su único objetivo era hacer una medición del rendimiento y del comportamiento de los jugadores en el entrenamiento. No obstante, en el año 2015, la IFAB aprobaría que también pudieran utilizarse en los partidos.
Algunos modelos cuentan con función de acelerómetro: resulta muy práctica para saber las aceleraciones que tiene el deportista en el partido, la distancia total que ha recorrido, en los cambios de dirección, impactos recibidos, monitorización de frecuencia cardiaca…
Podemos entender fácilmente su funcionamiento si lo comparamos con un video juego: cuando jugamos a títulos del estilo FIFA, tendremos controlados todos estos parámetros. Si los tenemos en cuenta, será fácil hacerse con la victoria.
En la vida real, los entrenadores pueden utilizar el wearable para saber el estado en el que se encuentra el jugador, la fatiga y el rendimiento. En base a ello, podrá tomar decisiones considerando la carga de trabajo, o llevar a cabo decisiones tácticas en los partidos basándose en este tipo de información.
Los dispositivos elaboran diferentes tipos de informes. Algunos tan sólo son accesibles por parte de los entrenadores, en los que reciben información completa sobre el rendimiento grupal y la carga de trabajo social. Sin embargo, también son capaces de elaborar un informe individual de cada jugador, y que ellos mismos pueden sopesar para controlar cómo ha ido evolucionando el rendimiento.
Incluso hasta pueden prevenir lesiones. En este punto queremos hacer referencia a un estudio llevado a cabo por la British Journal Of Sports Medicine (en el año 2016), en el que se consiguió establecer una relación entre la carga de trabajo experimentada en los últimos 7 días – 28 días y la posibilidad de sufrir lesiones. El entrenador puede tener controlados estos valores y llevar a cabo diferentes acciones que reduzca la posibilidad de que algo falle.
La tecnología GPS puede ser mucho más práctica en el terreno de juego de lo que nos parece.



