El auge del teletrabajo en Girona

El teletrabajo es un fenómeno que ha transformado de manera más que considerable la forma en que tenemos que relacionarnos con el trabajo. Lo ha hecho en un contexto inesperado y de manera muy rápida, por lo que el proceso de adaptación a esta nueva forma de operar en nuestras rutinas laborales diarias aún está en marcha. El teletrabajo se presenta como una opción perfectamente adaptada a unos tiempos en los que, por un lado, la informática y los avances de la tecnología, y por otro la situación sanitaria que venimos viviendo, hacen que trabajar de manera remota sea muy propicio.

Las ventajas de estas nuevas formas de relacionarse en el ámbito laboral ya han empezado a mostrar muchas de sus posibilidades y de sus ventajas, entre las que podemos destacar una mayor capacidad de organización del tiempo, un aumento de la autonomía, o una tendencia hacia la flexibilización de las estructuras organizativas empresariales (por solo mencionar algunos ejemplos). Por supuesto, también plantea una serie de retos importantes, como pueden ser aquellos relacionados con la conciliación de la vida laboral y la vida personal/familiar, u otros relacionados con cuestiones de productividad, eficiencia y adaptación de sistemas y procesos.

Sea como fuere, el teletrabajo ha sido una realidad a la que se han tenido que adaptar centenares de empresas, y algo que está modelando el paisaje comercial en muchos lugares de nuestro país y del mundo. El hecho de que muchas empresas y trabajadores se hayan percatado que para acceder a las herramientas internas solo hace falta un servidor VPN ha cambiado las relaciones laborales en muchas grandes empresas.

Pero no son solamente los entornos comerciales los que se ven afectados por este cambio de tendencia. Las ciudades, las dinámicas sociales, las formas de comunicación y de interacción y muchas cosas más también se ven influenciados por esta nueva vía.

En determinadas regiones, como es el caso de la ciudad de Girona y su entorno, el auge del teletrabajo se muestra con una fuerza especial. El aumento del teletrabajo en esta zona está provocando cambios importantes en unas estructuras que parecían inamovibles pero que, ante la necesidad, han tenido que adaptarse. La predominancia del sector servicios en la región hace posible que un gran porcentaje de empresas se hayan decantado por esta opción, y que la sigan manteniendo e incluso impulsando en la actualidad. Además, al tratarse de un entorno privilegiado, anclado entre la costa brava y el pirineo catalán, cuenta con un atractivo especial para cada vez más trabajadores de otras localidades o regiones que pueden agarrarse ahora a la posibilidad de trabajar a distancia.

Habrá que esperar a ver a dónde nos dirige la situación tan peculiar en la que aún nos encontramos, pero lo que parece claro es que no hay vuelta atrás; que el teletrabajo ha venido para quedarse y que, aunque el retroceso de las restricciones pueda hacer que se vuelva a una cierta “normalidad” en determinados sectores y regiones, en otros lugares y en otros ámbitos, está empezando a echar raíces y a dar sus frutos. Una vez que estos maduren, será difícil volver a lo de antes. Hasta entonces, lo más convenientes es que tanto empresas como trabajadores estén preparados para dar el salto a esta nueva manera de trabajar.