A 24 horas del acto del PP, algunos comienzan a reflexionar sobre el caso hipotético de unas nuevas elecciones en enero. ¿En aquel momento, Núñez Feijóo sería un buen candidato?
Más de uno, incluidos altos cargos en el partido, creen que sí. Si no suena la flauta en la investidura del miércoles, el presidente debería dejar la política para dar tiempo a otro/a candidato.
Creen que la bala de Feijóo se dispara el miércoles y que mantenerlo sería una pérdida de tiempo. Los fieles al presidente confían en algún viraje en la investidura, no de algún diputado individual, sino de un grupo de diputados descontentos con la deriva de ruptura democrática de Pedro Sánchez. Pero saben que es cavar su propia muerte política e incluso incendiar las calles, por lo cual consideran que es muy difícil.
Es una situación más compleja de lo que parece, con muchas variables que pueden cambiar el escenario en minutos. Todos son conscientes de que sacrificar a Feijóo tras su probable fracaso es un paso natural.
Y ojo, muchos comienzan a valorar que es más fácil que una vez pierda Feijóo, pueda perder también Sánchez en su investidura, ya que razonan que, en su marco moral, no es lo mismo apoyar a la "derecha" que estar en "desacuerdo" con su partido.
Esta línea juega con la comunicación directa al elector. Indica que en campaña, el PSOE no planteaba este escenario de amnistía y que son los españoles quienes deben refrendarlo en una nueva votación. En ese escenario, a día de hoy, Feijóo contra Sánchez perdería. Por lo cual consideran que la salida del gallego, salvo sorpresa, debería producirse de forma inmediata tras el miércoles.



