Joseba Iturbide y Mikel San Sebastián, supuestos integrantes del comando autor del atentado en el aparcamiento de la T-4 del aeropuerto de Barajas el 30 de diciembre de 2006, fueron detenidos el viernes en Francia junto con otros dos presuntos miembros de ETA, confirmó el sábado el Ministerio del Interior.
«Su detención supone la desarticulación total y plena del comando Elurra», dijo el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba en rueda de prensa, sobre el considerado el comando legal más activo de ETA en los últimos dos años.
La policial francesa y la Guardia Civil arrestaron en una casa de San Juan de Luz, en el sur de Francia a los dos presuntos etarras y a la pareja que ocupaba el domicilio, José Antonio Martínez Mur, considerado un histórico de la banda relacionado con la financiación, y su pareja sentimental Asuncióni Bengoechea, dijo Interior en un comunicado.
Con las detenciones de Iturbide y San Sebastián, Interior da por desarticulado el comando Elurra que perpetró el atentado de la T-4, donde murieron dos ciudadanos ecuatorianos y que supuso la ruptura de la tregua decretada nueve meses antes por la banda armada.
Iturbide y San Sebastián, navarros de 30 y 29 años, respectivamente, eran los únicos miembros del comando que quedaban en libertad después de que el 6 de enero la Guardia Civil arrestara en la localidad guipuzcoana de Mondragón a Igor Portu y Martín Sarasola.
Los dos están en prisión acusados de los delitos de terrorismo y de estragos, así como el de asesinato.
Según el auto del juez Santiago Pedraz, el comando Elurra de ETA, del que formarían parte los dos, acordó la colocación de la furgoneta: Martín Sarasola la aparcó en el citado parking y Portu llamó a DYA, Gara y al Parque de Bomberos de Madrid para avisar de ello.
Los dos presuntos etarras no han negado los hechos, sino que se acogieron a su derecho a guardar silencio en su comparecencia judicial.
Además de la acción de la T-4, la policía atribuye al comando Elurra la explosión de vehículos bomba en la discoteca «La Nuba» de Urdax y de la sala «Bordatxo» en Satesteban, las dos en Navarra, así como la explosión de una furgoneta bomba en Castellón el pasado agosto y la preparación de un atentado en la zona de Azca en Madrid.



