¿Desaparecerá el PSOE tras la caída de Sánchez?

Comité Federal del PSOE
Comité Federal del PSOE

Cualquier empresa con una caída generalizada de ventas y pérdida constante de clientes sustituye a su CEO de forma inmediata. Imaginen, más aún, una empresa cotizada en bolsa que se desploma en los índices y cuyos directivos, en vez de solicitar medidas urgentes, jalearan a su líder. Los accionistas jamás lo permitirían. Eso que en la empresa privada sería imposible de ver en la política es el día a día. Porque uno no debe olvidar que los accionistas de los partidos son sus votantes.

El PSOE actual es un claro ejemplo hoy en día. Los 'accionistas de los partidos políticos' son los ciudadanos que una vez cada ciertos años se presentan en las urnas, más o menos satisfechos. Sucede con todos los partidos. No es una historia exclusiva del PSOE, es una historia que hemos vivido con Ciudadanos y con Podemos, hace apenas unas horas. La sensación de ingravidez de los líderes políticos en España, de creer que su suelo son sus subalternos y no los votantes, parece que se va a repetir en el socialismo.

Los silencios cómplices de los miembros cercanos a la "curia" política y los medios de comunicación prostituidos no evitan que en una sociedad informada los votantes acaben decidiendo el futuro de sus líderes. Ha pasado con Inés Arrimadas, ha pasado con Pablo Iglesias e Irene Montero. Pasará con Pedro Sánchez, y nadie dude de que pasará con Yolanda Díaz. En los primeros casos significó la muerte de sus partidos. ¿Puede suceder lo mismo con el PSOE?

Imaginen un desastre electoral el próximo 23J. El socialismo ha eliminado cualquier elemento de opinión fuera de la línea oficial, como ya pasó en Cs o Podemos. Quizás tiene más de 100 años de historia, pero sin la solidez de unos votos y sin un liderazgo inmediato, su trayectoria por el desierto puede ser más larga que la de otros partidos. Eso sí, agonizante, con un final triste, muy triste para el PSOE.

En estas elecciones, algunos creen que se está jugando el futuro político de Pedro Sánchez. Pero se equivocan. Lo que se está jugando es el futuro político de los más de 100 años del PSOE en España. Cayó en Francia, en Grecia, en otros países, y quizás, en breve, hablaremos más de la historia pasada del socialismo en España que de un partido con opciones de gobernar en un futuro inmediato. Todo en vilo el próximo 23J.