Si tener una idea de negocio es importante, conocer el entorno y en su defecto la competencia todavía lo es más. De hecho, el hipotético éxito de la primera acción depende en gran parte del conocimiento de la segunda, lo que deja patente que, en un mercado cada vez más competitivo como el nuestro, los buenos estudios de mercado son sumamente importantes para alcanzar los buenos resultados.
Tener en cuenta la naturaleza del entorno, comprobar los movimientos de la competencia o analizar cuáles son las tendencias rompedoras o las que sacan la cabeza con la intención de quedarse en un futuro. Éstas son algunas de las cuestiones que todo emprendedor debe hacerse antes de dar forma a su idea, mucha información, sin duda, que tiene que formar parte del plan empresarial para que el lanzamiento no sea fallido.
De hecho, las estadísticas indican que son pocos los nuevos proyectos empresariales que al cabo de un tiempo prudencial se mantienen de pie. En los mismos informes se detalla que el motivo que justifica su desaparición es, en muchos casos, la falta de información de empresas y compañías relativas a la competencia, un vacío fundamental puesto que da lugar a un paradigma irreal o, peor incluso, ideal (o idealizado).
Independientemente de su tamaño, toda empresa debe hacer un estudio de mercado. Ésta es la herramienta capital a la hora de dar respuestas a incógnitas mayúsculas como, por ejemplo, cuál es el hueco del producto o servicio en el mercado. ¿Podrá cubrir o adaptarse a las necesidades y las demandas del público? ¿Cuánto podría pagar un consumidor para hacerse con el producto? ¿Qué fuerza tiene la competencia del entorno?
Con tal conglomerado de preguntas, no tiene que resultar extraño que cada vez aparezcan más y mejores plataformas dedicadas, precisamente, a brindar información acerca de las empresas. Se trata de espacios en auge que, ante todo, y mediante sus informes de empresas y empresarios, lo que buscan es minimizar el riesgo comercial de quienes recurren a ellos.



