Queridos compañeros del Partido Popular de Cataluña,
Queridas amigas y amigos,
Es para mi un honor poder dirigirme hoy a todos vosotros. Y lo hago, fundamentalmente para daros las gracias.
Este ha sido un año muy intenso para todos. Hace un año asumí la presidencia del Partido Popular de Cataluña después de la dimisión de Josep Piqué.
Y la asumí porqué Mariano Rajoy y el Comité Ejecutivo del PP de Cataluña decidieron que me hiciera cargo de nuestro partido a escasos ocho meses de unas elecciones generales transcendentales para el futuro de nuestro partido y para el futuro de España.
Aquel fue un momento complicado para nuestro partido y asumí la presidencia por responsabilidad.
Estos doce meses no han sido fáciles ni para mí ni para nuestro partido. Hemos trabajado muy duro.
Creo sinceramente que en estos meses hemos defendido nuestros principios y nuestras convicciones. No hemos renunciado a nada.
Queridos amigos, tengo la conciencia tranquila. He hecho todo lo que he podido y he podido hacerlo porque me habéis ayudado.
En estos meses hemos hecho cosas bien y cosas mal pero he visto a nuestro partido con más ilusión que nunca, más unido que nunca.
Hacía 13 años que nuestro partido no celebraba un acto tan multitudinario como el que celebramos en la campaña de las generales con Mariano Rajoy en L’Hospitalet.
Hemos obtenido unos buenos resultados en las elecciones generales. De los 6 nuevos diputados que nuestro partido ha obtenido en toda España, dos los ha aportado el PP de Cataluña.
Obtuvimos el mismo número de diputados que nos permitió gobernar en España en el año 96 y nos quedamos sólo a dos escaños de CiU.
Creo, sinceramente, que el partido ha estado a la altura.
Y quiero agradeceros a todos vuestro trabajo y colaboración en estos meses. Tenemos motivos para estar orgullosos.
Queridos amigos, sé que en ocasiones no es fácil asumir el rol o el papel que cada uno debe jugar en cada momento.
Esta tarde dejaré de ser el presidente del Partido Popular de Cataluña.
Queridos amigos, es fácil ser presidente del Partido Popular de Cataluña. Lo difícil es ser Alcalde o concejal en Pontons, en Rubí, en Gavà, en el Prat, en Palafolls, o en Deltebre. Lo difícil es ser presidente local en Mollerusa. Eso es lo difícil. Eso es lo que no todo el mundo esta dispuesto a hacer.
Por eso os quiero agradecer todo lo que habéis hecho, todo lo que estáis haciendo y todo lo que estoy seguro que vais a seguir haciendo en defensa de nuestras ideas.
Mi obsesión en estos doce meses, como sabéis, ha sido veros a todos, conoceros a todos, escucharos a todos. Todos sois importantes, todos sois necesarios.
Esto es un partido político y estamos aquí para hacer política. Siempre he dicho que nuestro partido no puede dirigirse desde un despacho en la calle Urgel ni tampoco puede ser pilotado por un reducido grupo de personas.
No hay otra formula para conseguir el éxito de nuestro partido: hacer equipos, trabajar mucho y no renunciar a nuestras convicciones.
Y en estos doce meses, he hecho equipos, he trabajado mucho y no he traicionado ni a mis ideas ni a mis principios.
Tampoco voy a traicionar la confianza de aquellos que durante este año me habéis ayudado a que las cosas fueran razonablemente bien y lo habéis hecho no por ser Daniel Sirera, sino por el ser el presidente del Partido Popular de Cataluña. Gracias de nuevo.
Amigas y amigos, que nadie se equivoque, que nadie crea que hoy tengo menos ganas que ayer para seguir defendiendo nuestras ideas.
Voy a seguir defendiendo aquello en lo que creemos donde me toque. Hoy, todavía como presidente del PPC, mañana como presidente del Grupo en el Parlament de Cataluña y siempre donde el partido considere que puedo hacer un mejor servicio a Cataluña y a España.
Queridos amigos, antes de irme quiero pediros un favor. Quiero que dejemos atrás los enfrentamientos, las luchas cainitas, los corrillos, las familias, las puertas cerradas de los despachos o los despachos vacíos, el quitate tú para ponerme yo o para poner a otro.
Debemos pensar en construir, no en destruir.
Debemos pensar en lo que queremos y no en lo que no queremos.
Debemos pensar en lo mejor para el partido y no en lo que es mejor para cada uno de nosotros.
Desde que me afilié, he conocido a cuatro presidentes. A Jorge y Alberto Fernández, a Aleix Vidal Quadras y a Josep Piqué. He trabajado con todos y los he respetado a todos porque todos ellos eran los presidentes de mi partido. También lo haré a partir de mañana con quién gane este Congreso.
Soy un militante disciplinado. Jamás le haré daño a mi partido.
Jamás soñé con ser presidente del PPC.
Pero estoy satisfecho de haberlo sido porque eso significa que cualquiera de vosotros puede ser presidente de este partido, sin necesidad de pertenecer a ninguna familia, sin ser amigo de nadie.
Sólo por vuestro trabajo y dedicación. Eso es lo que yo quiero para nuestro partido. Que se premie el mérito, el esfuerzo y los resultados.
Queridos amigos, el PP es imprescindible en Cataluña. Vosotros mejor que nadie sabéis que no es fácil ser del PP en Cataluña, pero podemos darle la vuelta, con trabajo, con esfuerzo, con dedicación, con un plan de implantación territorial, con un plan de formación, con todo lo que hemos empezado a hacer juntos en los últimos meses.
Debemos sumar todas las voces que en Cataluña creen en un proyecto común con España y representar la voluntad de una gran mayoría de catalanes que tienen el centro derecha como referencia porque no se sienten socialistas ni nacionalistas y mucho menos independentistas.
Nuestro partido debe transmitir ilusión y esperanza a todos aquellos ciudadanos que tienen dudas sobre su futuro, empezando por los propios militantes que en los últimos días pueden haberse sentido desorientados o defraudados.
El proyecto político del Partido Popular no se puede construir en dos días ni en dos años. Estoy convencido de que podemos hacerlo si queremos hacerlo. Con una estrategia clara y unos objetivos definidos.
Quiero que en los próximos años la sociedad catalana perciba al PP como un referente político en el que confiar.
Queridos amigos, yo creo en el futuro de Cataluña y de España. Creo en la capacidad de los catalanes para mirar al futuro con optimismo. Creo en la capacidad de las mujeres y hombres del Partido Popular de Cataluña. Creo en nuestros principios y en nuestras convicciones.
Creo en una Cataluña que no pierda su tiempo preguntándose quién es, de dónde viene y a dónde va.
Creo en la necesidad de que se acabe con el pensamiento único. Quiero que el gobierno de Cataluña gobierne para todos, que se preocupe de todos y que se ocupe de los problemas reales de la gente.
Estoy convencido que juntos podemos conseguirlo.
Me gustaría un Partido Popular de Cataluña que piense y se prepare para ganar elecciones y no congresos, que trabaje para ser alternativa de gobierno en Cataluña.
A ese objetivo vamos a seguir contribuyendo cada uno desde su responsabilidad en el partido o en los diferentes grupos institucionales y muy especialmente desde el Parlament de Cataluña desde donde seguiremos trabajando en nuestra labor de oposición al tripartito y de impulso de la acción de Gobierno.
Voy acabando. Sabéis que siempre he creído que un partido, un gran partido como el nuestro no puede ser nunca el proyecto personal de nadie.
Hace 20 años que milito en este partido y hay cosas que debemos cambiar si queremos convertirnos en un partido de Gobierno. Debemos modernizar nuestro partido, renovarlo por adición.
Hacerlo atractivo para el conjunto de la sociedad catalana.
En ese empeño, del que nunca me apartare, del que nunca me he apartado, podéis contar, como he demostrado estos días, con uno de los militantes más disciplinados de este partido.
Muchas gracias.



