Con el alza del precio del combustible, intentar ahorrar gasolina al usar el coche a diario se ha vuelto en algo de suma importancia. Esto se puede lograr si sigues una serie de recomendaciones que vamos a desglosar a continuación.
Conducir algo más lento
Si bajas un poco la velocidad conseguirás un ahorro sustancial de la gasolina que consumes. Lo mismo ocurre si no haces maniobras bruscas con el motor del coche, algo que te puede llevar a necesitar llamar a tu seguro como los que oferta RACC. Por tanto, debes evitar gestos como acelerar rápidamente, conducir a alta velocidad de crucero, así como frenazos bruscos. Si optas por un tipo de conducción más suave lograrás ahorrar entre un 33 a 38% en gasolina.
Pon a tu coche sólo la gasolina que necesita
Del mismo modo, es importante que tengas en cuenta cuál es el tipo de gasolina que el motor de tu coche necesita. En el mercado puedes encontrar diferentes tipos de combustible pero cada motor requiere, preferentemente, de uno. Por lo general, lo más recomendable suele ser la gasolina con octanaje regular, pero en el caso de que se emplee gasolina premium no recomendada por el fabricante se acabará gastando más dinero para llenar el depósito, de ahí la importancia de saber qué tipo de gasolina requiere el vehículo.
Puedes optar por las gasolineras low cost
En la actualidad existen gasolineras low cost que, como su nombre indica, ofrecen el combustible más barato. A cambio, generalmente, lo que ocurre es que este tipo de combustible no tiene aditivos. En cualquier caso, para conocer de primera mano cuáles son las gasolineras más baratas que tienes a mano puedes usar aplicaciones móviles como Gasolineras España, Gasolina y Diésel España, GasAll: Gasolineras España y Mis Gasolineras España. Además de las aplicaciones, que te arrojarán resultados en función de tu geolocalización, también hay sitios web en los que podrás buscar cuáles son las gasolineras más baratas.
Poner gasolina a primera o última hora del día
Si echas gasolina a primera o última hora del día lograrás poner más por el mismo precio. Sobre todo en los meses más cálidos de año. Esto es así porque la gasolina se encuentra en un estado de mayor densidad al principio del día, lo que hace que se ofrezca más combustible de la bomba.
En la misma línea, poner al comienzo de la semana también te puede ayudar a ahorrar algunos litros. Esto es así porque los precios suelen mantener más bajos en los primeros días de la semana y subir, especialmente, entre el miércoles y el sábado.
Ojo con el frenado
Controlar el sistema de frenado es otra de las claves de cara a que se dé un ahorro de combustible. Durante la maniobra de frenado se desperdicia mucha gasolina, más allá de forzar los discos de freno. De ahí que sea recomendable mantener siempre una distancia de seguridad respecto al coche que se encuentra delante de ti, algo que te permitirá no tener que estar frenando con tanta frecuencia y hacerlo con suficiente anticipación. Todo ello, ayudará a mejorar la eficiencia del coche y a ahorrar combustible.
Controla la presión de los neumáticos
Más allá de hacerlo por seguridad, controlando la presión de los neumáticos lograrás ahorrar gasolina. Esto es posible porque cuando los neumáticos no cuentan con la presión adecuada se desgastan más rápido y el coche gasta gasolina de más. En cambio, si sí que cuentan con la presión correcta, reducen la fricción y proporcionan y el combustible rinde más. La presión de los neumáticos es algo que se ha de verificar regularmente, especialmente en zonas en las que los cambios de temperatura.
En el caso de que al llegar el invierno cambies los neumáticos para nieve, tendrás que volver a reemplazarlos cuando la temporada termine o acabarás provocando un exceso de fricción sobre la superficie y esto hace que el coche consuma más combustible.
Usa el tipo de aceite que tu motor necesita
No todos los aceites para motor son iguales. Es importante que uses el que el motor de tu coche requiere y no otro porque, de lo contrario, acabarás por consumir combustible de más sin necesidad alguna. Esto es así porque un uso incorrecto del aceite hará que el motor trabaje de manera más intensa y todo esto requiere un consumo mayor de gasolina.



