CaixaBank gana 1.768 millones hasta septiembre

CaixaBank ganó 1.768 millones de euros en los nueve primeros meses de 2018. La cifra supone un 18,8% más que en el mismo periodo de 2017 y supera las previsiones del mercado, que descontaban unas ganancias de 1.513 millones. Su resultado del tercer trimestre, sin embargo, cayó un 20,8%, hasta los 470 millones de euros, tras experimentar una pérdida de 453 millones por la venta de su participación del 9,36% en Repsol.

La fortaleza de los ingresos core, la mayor aportación de BPI, la reducción de las dotaciones y la reducción de costes explican el crecimiento del grupo presidido por Jordi Gual y cuyo consejero delegado es Gonzalo Cortázar entre enero y septiembre de este año.

Del beneficio total de 1.768 millones, el negocio de CaixaBank aportó 1.369 millones, un 4,7% más que hace un año, y el del portugués BPI, 399 millones. El resultado de la filial lusa sube un 121% en 2018, aunque cabe señalar que la comparativa no es homogénea puesto que el pasado año el grupo sólo contabilizó ocho meses de actividad de BPI.

Los ingresos totales del grupo CaixaBank crecieron un 6,3%, hasta 6.901 millones de euros. El margen de intereses y las comisiones crecen a ritmos próximos al 4%, pero la aportación del negocio de seguros, las participadas (entre ellas, Telefónica) y los resultados por operaciones financieras (ROF) se aceleran a tasas de doble dígito, lo que permite un crecimiento final del margen bruto de casi el 7%. Los ingresos de la actividad aseguradora suben un 18% y el ROF un 13%, entre otros, según los resultados del tercer trimestre presentados esta mañana por el grupo financiero.

Los gastos recurrentes suben un 3,7%, por debajo del ritmo de crecimiento de los ingresos y en línea con la previsión del grupo para el conjunto del año. Los gastos extraordinarios, en cambio, han descendido un 90%.

La caída de las provisiones también es determinante para la mejora del beneficio de CaixaBank. Las dotaciones para insolvencias se reducen un 92,5%, hasta 50 millones y las destinadas a cubrir otros activos disminuyen en casi el 60%, hasta 477 millones. CaixaBank ha realizado una reversión extraordinaria de provisiones en el trimestre.

Por otra parte, la rentabilidad sobre el capital tangible del banco (ROTE) está en el 9,4%, en línea con la horquilla fijada por la entidad para el cierre de año, de entre el 9% y el 11%.

El capital de máxima calidad concluye septiembre en el 11,4%. La ratio sería del 11,7%, asumiendo el impacto de las operaciones ya anunciadas de desinversión en Repsol y en el negocio inmobiliario.

Respecto a la sentencia del Supremo sobre el impuesto de las hipotecas, CaixaBank destaca que "considerando las incertidumbres existentes a la fecha en relación con los distintos desenlaces posibles de las deliberaciones previstas en la Sala 3ª, y en su caso de la 1ª, del Tribunal Supremo, no se ha estimado impacto en los estados financieros a 30 de septiembre de 2018".

CaixaBank tiene previsto presentar su nuevo plan estratégico el 27 de noviembre en Londres.