L’expresident de la Generalitat i col.laborador de Gironanoticies.com, Jordi Pujol , ha assegurat que «desde Catalunya hemos sido utilizados como munición en la gran confrontación que tiene lugar en toda España». En un article a La Vanguardia, considera que Espanya «ha vuelto a la confrontación más radical». En aquest sentit, Pujol manifesta que els catalans «fuimos la munición de la primera batalla. Ya muy tremenda, hasta el punto de que afectó la moral y la seguridad del Gobierno. Ahora este arriesgado y no deseado honor ha sido asumido por el tema vasco, aunque se nos sigue utilizando con cierta frecuencia. Es un reproche serio que desde Catalunya debemos hacer a los salvapatrias. Como también debemos reprochar la deslealtad y la voluntad de instrumentalización con que desde diversos sectores se ha actuado y se actúa respecto a Catalunya».
D’altra banda, Pujol admet que el PP ha participat més que el PSOE per crear aquesta confrontació, però a aquest últim li retreu el ‘talante’ del president del Govern espanyol, José Luis Rodríguez Zapatero. Sobre aquest punt diu que «es cierto que el PP juega con absoluto descaro la carta de la crispación. Con grave riesgo, porque hiere gravemente y a mi entender muy irresponsablemente los fundamentos de la convivencia. Y desde la perspectiva catalana hay una tendencia muy mayoritaria a verlo así. Yse comprende. Porque realmente el PP ha tenido durante los últimos años una actitud muy hostil respecto a Catalunya, que se ha exacerbado con el referido tema del Estatut. Llevará tiempo que esto se supere en Catalunya. Pero esto no quita para que el PSOE y el Gobierno hayan actuado, en muchos terrenos al mismo tiempo, con gran ligereza. Han abierto muchos frentes a la vez, y lo han hecho con frivolidad, con ostentación de acné juvenil. Y no siempre con intención clara. A su alrededor se ha creado un tufillo de engaño. El Gobierno tampoco inspira confianza».
Per últim, l’expresident afirma que «podríamos resumir la situación diciendo que, sin duda, incumbe mayor responsabilidad al PP, pero que el PSOE no puede pavonearse. Que ambos son responsables de un espectáculo deprimente que – y esto es especialmente grave- afecta a la credibilidad de las instituciones».



