El número 9 no es sino un 6 que se superó a sí mismo.

Caminamos por la vida, a veces con indiferencia y desplante,dejando que todo pase sin querernos involucrar demasiado;por miedos,fracasos, limitaciones interiores,y pensamos que total para qué debemos adentrarnos más en el camino si paseando ya podemos ir continuando hacia la meta.Pero nos equivocamos,todo camino conduce a un lugar y solo podremos llegar si realmente lo continuamos con paso firme y en la dirección correcta,porque nos encontraremos con bifurcaciones y si vamos paseando,la dirección no siempre será la adecuada,aunque la subjetividad de la dirección será subyacente a todas nuestros patrones conductuales que nos hacen ser de un modus no del otro.

En ese momento es cuando el 6 se da cuenta que si está bien pero podría estar mejor con lo cual quiere convertirse en 9, en la mayoría de situaciones en las que nos conformamos con un estar con alguien, que no signifique realmente amor , nos ilusionamos con las preparaciones de las citas de una noche contrayéndonos un mundo imaginario que no existe en la peor pesadilla de un niño con dos dedos de frente.Dejamos el hacer por el haré, nos consolamos pensando que el mañana será mejor, aun cuando ni tan siquiera cambiamos el hoy.

Construimos una utopía de cuentos navideños, el príncipe perfecto, la mujer ideal , solo hay amor y risas, niños perfectos, estudiosos, y felicesen una casa ajardinada donde los perros y los gatos duermen juntos y se tratan como si la especie, no fuera un impedimento.Todo el mundo es feliz, no hay guerras, ni el telenoticias de la noche en vez de dar noticias de fallecimientos,catástrofes,conflictos políticos y gente en el paro que sube sube sube, ya podría ser petróleo, que va nos dicen lo maravilloso que feliz y qué bonito es todo. Los presentadores en vez de entonar con voz seria y contundente y con una postura rígida, que parecen muñecos parlanchines, ríen y no te miran fijamente que te sientes asustado por si te va a morder, y piensas bufff, menos mal que está en la tele. Porque claro tú ves la tele como una caja y todo el mundo los mete allí, mitología de la sociedad de los años 50.

En toda esa felicidad casi comparable a una dosis elevada de anfetaminas, y no es que yo esté llamando a las creencias impuestas de nuestra sociedad psicotrópico, pero que el mundo idílico no existe, vuelve a la tierra. Tocas con el suelo, toc toc perfecto. Nada es real, ni nada es ficticio solo depende de si cada uno optara por superarse como el 6 y querer convertirse en un 9, si crees que puedes lo serás.

El vencedor sabe que va a ganar antes de salir a la batalla.