Los avances tecnológicos han incidido en todos los sectores económicos, incluso en la manera en la que se brinda la atención médica, haciendo posible que hoy en día se puedan prestar servicios de salud a distancia. Esto es lo que se denomina telemedicina.
Por definición, la telemedicina es la aplicación de los recursos que aportan las nuevas tecnologías de información y comunicación en el área de la medicina, haciendo posible la atención médica entre prestadores del servicio y pacientes que se encuentren en sitios distantes.
La telemedicina no se trata de investigar en internet algún síntoma que se tenga y autodiagnosticarse, sino de aprovechar los avances que proporcionan las herramientas telemáticas para eliminar las barreras geográficas y facilitar el acceso a una salud de calidad a distancia cuando, de manera presencial, no sea necesario o posible. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como “la prestación de servicio de salud por parte de un profesional, usando la tecnología para el intercambio de información validada para la prevención, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de lesiones y enfermedades, así como la educación, investigación y evaluación continua de los prestadores de servicios de salud”.
Crecimiento en España
La telemedicina en España ha experimentado un crecimiento enorme, sobre todo a partir de la pandemia de Covid 19. Y es que fuimos el país integrante de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que más utilizó la telemedicina para la atención de casos de esta enfermedad: casi la mitad de las peticiones de atención médica de los pacientes se realizó por esta vía durante el tiempo de la crisis sanitaria, mayormente en 2020. Para ser más precisos, la cifra de consultas que se resolvieron por vía telemática fue de un 49,2%. Esto significa que España estuvo ligeramente por encima de Dinamarca (47,6%) y muy por delante de países como Noruega, (17,8%) Portugal (13,1%), Bélgica (11,5%) o Francia (4,8%).
Lo cierto es que, desde entonces, el uso de la telemedicina en nuestro país no hace más que crecer. Diversas plataformas señalan que las consultas bajo esta modalidad desde 2020 a la actualidad han aumentado más del 150%, notándose mayor incremento en las comunidades Valenciana, Madrid, Cataluña y Andalucía. Las especialidades que más consultas online tienen son pediatría, psicología, ginecología y dermatología.
Este avance viene dado por dos factores importantes: el primero es que la cronificación de enfermedades y el envejecimiento de la población hace que cada vez aumente la necesidad de que los pacientes tengan atención médica permanente, lo cual genera un cuantioso coste al sistema de salud.
El otro factor que potencia el avance de la telemedicina, es que su aplicación supone un ahorro en gastos de más del 20% a los sistemas de salud básicamente en tres aspectos: las teleconsultas, el seguimiento a pacientes dependientes y crónicos y la transmisión de imágenes diagnósticas en tiempo real vía online. El uso de estos recursos se traduce en un sustancial ahorro económico al disminuir desplazamientos y los recursos necesarios para desarrollar la actividad médica.
Servicios de telemedicina efectivos
Ante el avance de la telemedicina en España, ahora se cuenta con plataformas especializadas que facilitan su implementación. Una de las que se ha convertido en referencia en el sector es Docline, una empresa de tecnología sanitaria que lleva desde 2015 ofreciendo una amplia diversidad de servicios efectivos y de calidad, siendo uno de los más solicitados el que se enfoca en la prestación de servicios de salud a distancia para empleados de empresas, Hospital Digital.
Las ventajas de implementar los servicios médicos digitales para empleados son muchas: atención de la salud personalizada vía online, sin desplazarse ni entrar en largas listas de espera y acortando el tiempo de espera para recibir atención médica, con lo que se evitan prolongadas bajas laborales y los costes asociados a este tipo de situaciones para la empresa.
Con este servicio de Hospital Digital, Docline ofrece una gestión integral del paciente desde que se presenta el primer síntoma, siguiendo con la solicitud de pruebas, diagnóstico, hasta la prescripción del tratamiento correspondiente. Utilizar este tipo de servicios reduce hasta un 60% las ausencias laborales y un aumento del 60% en la productividad de las empresas.
Otro aspecto importante a mencionar es que tener un servicio de salud de calidad, es uno de los beneficios que más valoran los empleados.
Las plataformas de telemedicina digital, como es el caso de Docline, trabajan con diversidad de recursos muy útiles no solo para empresas, sino para ser utilizados por profesionales sanitarios independientes, aseguradoras, empresas de salud, hospitales, clínicas farmacéuticas y más.
Entre los recursos más utilizados que ofrecen están la receta privada electrónica, con la cual se agiliza la relación paciente – médico – farmacia de una manera eficaz, segura y directa. Este tipo de sistema de comunicación significa un ahorro de tiempo, optimiza la atención a los pacientes, además de ayudar a que sea más sostenible el sistema sanitario en general.
Este proceso es muy sencillo y práctico. A través de la plataforma el especialista selecciona al paciente e introduce los medicamentos y las respectivas instrucciones, cumpliendo en todo momento con lo establecido por la legislación. Esa medicación se podrá ver en el perfil del paciente, con sus actualizaciones en caso de que se produzcan. Esto reduce significativamente el riesgo de errores al interpretar las indicaciones del médico.
Todo ello a través de una plataforma segura, homologada por la Organización Médica Colegial de España, por lo que las recetas médicas cumplen con los protocolos y requerimientos de seguridad más estrictos.
Otros servicios muy solicitados que prestan plataformas de telemedicina como Docline son la consulta online a través de videoconsulta, llamada telefónica o chat, lo cual se realiza desde cualquier lugar solo con un dispositivo y una conexión a internet, y permite que el médico pueda hacer un seguimiento personalizado y confidencial, gracias al encriptamiento de los datos, de igual forma que si se tratase de una consulta presencial. Se pueden compartir informes médicos, pruebas y exámenes complementarios en tiempo real o de forma asincrónica.



