La cuenca mediterránea posee uno de los cultivos más ancestrales del planeta Tierra, el del olivo. Las aceitunas en sus diferentes variedades y maduración han encontrado en esta amplia región un lugar perfecto para dar los mejores frutos y, por supuesto, los mejores productos derivados de ellos.
Así pues, España se ha erigido, por su extenso olivar, especialmente los del sur, en la productora de aceite de oliva virgen extra más prolífica del mundo. Además del sabor intenso e inmejorable de este aceite de origen vegetal, también es destacable los muchos beneficios que tiene su consumo para la salud.
Por tanto, un buen desayuno con aceite de oliva virgen extra puede garantizar una serie de polifenoles que mejoran, entre otras cuestiones, la tensión arterial, la diabetes, ayuda a prevenir cánceres y ayuda con el colesterol. En definitiva, que hay que apostar por aoves de altísima calidad y que estén garantizados y avalados por entidades productoras y denominadoras; de ese modo se evitará consumir productos que no deben llevar ese etiquetado.
El sabor intenso de un excelente aove deja un gusto al paladar peculiar, especialmente en las partes inferiores y traseras de la lengua y, también, en la propia garganta. Esa exquisitez es la que determina, sin equívoco, que se está ante un producto de altísima calidad.
Además, las facilidades que los nuevos envasados ofrecen hace que se puedan llevar pequeñas monodosis aceite de oliva en cualquier bolso o equipaje, también es una forma muy atractiva de presentación en hostelería por dos razones: higiene y economizar su consumo.
Por todo ello, la mayor parte de los médicos recomiendan el consumo de aove a sus pacientes, especialmente, los que padecen alguna enfermedad cardíaca. Se ha comprobado, incluso con estudios científicos avalados por universidades tan prestigiosas como la de Navarra, que el consumo de aove reduce, mucho, el riesgo de infartos. Sin duda, es una gran noticia que un producto tan local tenga tantos beneficios para la salud. También se ha comprobado, por ejemplo, que para las inflamaciones crónicas el aove hace un gran trabajo. Previene, además, algunos tipos de cánceres o evita que las células cancerígenas aparezcan en el organismo; lo que supone una ventaja sin igual.
Hay que elegir marcas de buena procedencia
Como en todos los productos del mercado hay que tener la certeza de que lo que se consume tiene la calidad que promete su etiquetado. Respecto al aceite de oliva virgen extra es fácil, siempre y cuando, exista detrás un consejo regulador como puede ser el de la Denominación de Origen.
Este tipo de organismos se encarga de velar, con todas las garantías y la legalidad higiénico-sanitaria, vigente, de que el cultivo, la manipulación y el producto final cumple fielmente los estándares de calidad exigidos. Eso es un revulsivo para asegurar que se consume un aceite de calidad.
Por poner algún ejemplo claro, puede ilustrarse esa calidad en los aceites que pone a la venta la marca Amarga y Pica, aceite con Denominación de Origen que también tienen una etiqueta superior como es la que representa la de Conde de Benalúa Especial o también la de la marca Olivar del Sur. Pero, ¿quién avala estos sellos de aove? En este caso, el consejo regulador que certifica su calidad es la DOP Montes Orientales de Granada que cuenta con olivos centenarios que ofrecen los mejores aceites.
¿Cómo se produce ese aceite de altísima calidad?
Las marcas de Amarga y Pica se producen gracias al impulso de un complejo proceso transformativo que ha ido creciendo y que, en el 2023 cuenta ya con más de 1.800 socios que ponen a disposición del olivar de la más alta calidad y las variedades más exquisitas un total de 11.000 hectáreas, todas ellas insertas en las certificaciones de CERTIFOOD. A las anteriores hay que sumar, del mismo modo, otras 450 hectáreas dedicadas en exclusiva a la agricultura ecológica que viene avalada por el CAAE. Todas estas extensiones han cosechado años con más de 25 millones de kilos de aceituna de la más alta excelencia, con las que se han elaborado aoves de reconocido prestigio.
Todas estas razones, han llevado a la empresa, a los productores y a los propios socios de la Denominación de Origen Protegida Montes Orientales de Granada a conseguir un gran prestigio que se ha visto aumentado favorecido por la especialización, así como la apuesta inequívoca por el desarrollo de productos diferenciales.
Beneficios que el aove provoca en la salud
Se han ido adelantando algunos de ellos, pero, especialmente se ha puesto un interés en los asuntos cardiovasculares. Hay que recordar que los ritmos de vida que se llevan en la actualidad, la aparición de estrés y comer a deshoras o productos industriales, provoca, en muchos casos, problemas circulatorios y cardiovasculares. Pues bien, un uso moderado, continuado y adecuado de aove es muy beneficioso para aquellas personas que padecen estas afecciones.
También ayuda al sistema inmunológico, al tratarse de un antioxidante natural. Por tanto, el mejor aceite que se extrae de las variedades más exquisitas ayuda a prevenir que los virus y bacterias nos ataquen, ayudando así, al cuerpo en su defensa contra esos enemigos.
Al ser una grasa monoinsaturada también ayuda a regular el colesterol y, por ende, la tensión arterial debida a las grasas saludables que contiene. A todos estos casos, hay que añadir, de igual modo, que un buen aceite de oliva previene la desmemoria, y ayuda al cerebro a funcionar mejor.
En definitiva, en Amarga y Pica se han especializado en conseguir las mejores cosechas, que la DOP Montes Orientales de Granada y las mejores variedades de aceitunas sean la materia prima más exquisita para los aoves que se venden en diferentes formatos para satisfacer a cada tipo de cliente y también seguir contribuyendo a su vida saludable.



