Los viajes internacionales dejan huella en España

El final, o casi el final, de la pandemia de la Covid-19 ha provocado un auge de aficiones que anteriormente estaban apagadas en la mayoría de la gente. Un ejemplo son los viajes, y más concretamente los viajes internacionales, unas aventuras que antes se veían y contemplaban de lejos, por el exotismo que conllevan, pero que ahora son muy frecuentes en nuestro país.

En este caso, durante estos últimos meses se ha evidenciado que los españoles y las españolas han perdido el miedo a viajar a destinos lejanos, desde Perú hasta Tanzania, pasando por Nueva Zelanda o Islandia. Lo demuestra, sobre todo, el presupuesto medio por persona destinado a dichos recorridos viajeros, que ha crecido de forma exponencial si se compara con los datos del verano de 2021. Así lo asegura, al menos, la startup turística Evaneos, que ofrece viajes sostenibles a medida y que subraya que durante el ejercicio pasado los destinos más elegidos por los ciudadanos españoles fueron Costa Rica, Marruecos, Tailandia y Tanzania, mientras que el gasto medio por persona se situó entre los 1.600 y los 2.000 euros, es decir, un incremento de entre un 8% y un 28%. 

Entre los destinos turísticos antes citados, se evidencia un apogeo particular del continente africano. En este caso, son cada vez más los viajeros que apuestan por subir a un vuelo transoceánico con destino al continente africano, una tierra llena de exotismo, misterio y con un patrimonio natural de enorme belleza y singularidad. Además, entre los motivos que pueden llevar a la gente a visitar el continente africano no solo se encuentra el puro placer de viajar, sino un voluntarismo que cada vez es más frecuente en España, con gente de todas las edades y condiciones. 

Un tesoro transversal

Uno de los lugares de destino más habituales de los últimos años es Tanzania, un país que ofrece posibilidades turísticas de primer nivel: desde un safari por el mítico Serengueti hasta un baño en las enormes playas paradisíacas que existen. Pero hay más, por supuesto: comenzando por la riqueza natural que envuelve todo el país y continuando por las ciudades, unas localidades que merecen ser descubiertas. Por todo ello, y por otros alicientes más, este país del África subsahariana situado frente al océano Índico se ha convertido en un epicentro viajero para gente de todo tipo: desde aventureros principiantes hasta gente que busca aventuras mucho más desarrolladas.