En todo el mundo se ha convertido en tendencia el llamado turismo médico, y uno de los ejemplos más palpables, es lo que está ocurriendo en Turquía con el trasplante capilar. Son muchas las ventajas que ofrece este país, que debes conocer, si entre tus planes está realizar este procedimiento.
Una de las subcategorías del turismo, por decirlo de alguna forma, que cada vez tiene más auge en la actualidad en algunos países del mundo, es el turismo médico. Esto se refiere a todo el proceso que significan los viajes que las personas hacen fuera de su lugar de residencia con el objetivo de someterse a tratamientos médicos o servicios de salud en general.
Uno de los ejemplos más fehacientes del auge de este sector es el que se vive en Turquía, país que comparte territorio entre Europa y Asia, y que se ha convertido en uno de los destinos estrella del turismo médico.
Desde 2016, se ha venido notando el crecimiento. Para ese año, ya se contabilizaban casi 800 mil turistas-pacientes, una cifra que ha ido en aumento, de hecho, se estima que para el año que viene ya se ubique en 2 millones de personas.
Entre la diversidad de tratamientos que se realizan en este país, destaca el injerto capilar con trasplante de pelo, que es la solución más efectiva y permanente para la calvicie o alopecia, no solo en hombres, sino también en mujeres.
Pero, ¿por qué Turquía se ha convertido en la capital mundial del trasplante de cabello? Son varias las razones, entre las más importantes está la alta calidad de los tratamientos, además de los precios competitivos que, incluso, implican un ahorro teniendo en cuenta los gastos del viaje en comparación a si se hicieran en el país de origen.
Y es que, por ejemplo, en España un procedimiento de este tipo puede llegar a costar 5.000 euros; mientras que en Turquía, los costes son aproximadamente de 2.000 euros, incluyendo alojamiento.
A esto se suma la experiencia y trayectoria de los profesionales que allí trabajan, las regulaciones del Ministerio de Salud de ese país, que revisten la actividad de seguridad y confianza, entre otros aspectos.
FUE y DHI, los métodos más comunes
Existen varios tipos de trasplante capilar Turquia, por lo que independientemente del que se escoja, se podrá tener la certeza que será de alta calidad y con excelentes resultados. Entre los métodos más solicitados están el FUE y el DHI.
El injerto capilar, en general, es un procedimiento en el que el cirujano toma cabello sano de donde hay suficiente, para llevarlo a zonas de baja densidad o donde se haya perdido completamente.
Es una cirugía muy segura, por lo que al seguir todas las indicaciones no hay riesgo potencial de sufrir ninguna complicación. El tiempo de cada intervención va a depender de la cantidad de injertos que se deban implantar, siendo la duración promedio entre 6 y 8 horas.
Para ver resultados hay que ser paciente, ya que los injertos toman tiempo para adaptarse al nuevo lugar. El cabello comenzará a crecer entre 6 y 9 meses después de la cirugía, de manera que los resultados reales se verán al menos un año después.
El método FUE (Follicular Extraction Units) o microinjerto capilar, es el procedimiento con el que se realizan pequeñas incisiones de aproximadamente 1 mm, para introducir unidades foliculares (folículos pilosos), los cuales se distribuyen sistemáticamente por el cuero cabelludo.
Entre sus beneficios cabe destacar que no se necesita aplicar anestesia general, no hay rechazo por ser cabello del mismo individuo, el postoperatorio es sencillo, y la recuperación rápida, ya que no requiere sutura.
Por otra parte, la técnica DHI (Implantación Directa del Cabello, en castellano) consiste en la implantación de folículos pilosos, uno a uno, en la zona receptora, utilizando una fina herramienta conocida como Lápiz de Choi.
Las ventajas de esta técnica son varias, ya que se usa anestesia local, no hay dolor ni hospitalización, no es invasiva, es precisa y exacta, puede lograr mayor densidad capilar, no deja cicatriz, aporta acabados naturales y duraderos, y el proceso de recuperación es bastante rápido.



