Agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Urbana culminaron el pasado día 6 una operación contra una red internacional de proxenetas que controlaban la prostitución en la Ciudad Condal. En el dispositivo participaron más de cien agentes de ambos Cuerpos y culminó con la detención de 44 personas de las que 31 han ingresado en prisión. Se les imputan los delitos de asociación ilícita, favorecimiento de la prostitución y explotación sexual, entre otros.
Desarrollo de la operación
La investigación se inició a principios del año en curso cuando los investigadores comprobaron la existencia de una serie de mujeres que ejercían la prostitución en el barrio del Raval de Barcelona. Estaban bajo el férreo control de un mismo clan familiar de origen rumano que se ha emparentado y relacionado con otro clan familiar de nacionalidad española.
En un primer momento y tras las gestiones y vigilancias practicadas se consiguieron una serie de declaraciones de diferentes víctimas de la red de proxenetas que confirmaban las sospechas de los agentes. La segunda fase de la investigación se centró en controlar las personas que lideraban esta organización a través de diferentes métodos de investigación policial Los investigadores concluyeron que las víctimas eran captadas en Rumanía , en su inmensa mayoría de la zona de Pitesi, entre mujeres de la clase social más necesitada, y con falsas promesas de trabajo eran llevadas, en este caso, hasta territorio nacional. Una vez en Barcelona eran obligadas a prostituirse mediante continuas amenazas, coacciones e incluso agresiones físicas.
En algunos casos, las mujeres venían a sabiendas de que iban a prostituirse, pero totalmente engañadas en cuanto a las condiciones o circunstancias para su desarrollar la actividad o la cantidad a percibir por ello. De este modo se detectó un entramado de captadores en Rumanía que contactaban con las mujeres y que, haciéndose pasar por compañeros sentimentales y mediante la entrega de continuos regalos, conseguían, con el tiempo, doblegar la voluntad de estas mujeres, para que accedieran a trasladarse a España a ejercer la prostitución. Así ganarían el dinero suficiente para vivir una vida futura en Rumanía, aprovechándose de la precaria situación económica y familiar que padecían en su país de origen. Estos supuestos novios, lo que hacían en realidad era “vender” estas mujeres a la organización como si fueran un mero producto o mercancía .
Fruto de las investigaciones de la UCRIF de la Policía Nacional se pudo determinar igualmente que el entramado de inmuebles donde residían, tanto los proxenetas como las víctimas, eran proporcionados por un mismo individuo de nacionalidad paquistaní. Esta persona también ha sido detenida en el operativo.
Controladas en todo momento
El día a día de estas mujeres explotadas sexualmente era trabajar ejerciendo la prostitución en diferentes calles del barcelonés barrio del Raval, desde las nueve de la mañana hasta altas horas de la madrugada. Eran obligadas a realizar un mínimo de servicios sexuales diarios, moviéndose en las diferentes calles con el objeto de captar a clientes, al tiempo que eran continuamente reprendidas por los “controladores” si su actitud era indolente.
Durante el período que ha durado la investigación se ha conseguido identificar casi cincuenta víctimas si bien, y dado que la organización estaba perfectamente estructurada, algunas mujeres eran enviadas a otros países de Europa cuando lo consideraban oportuno, por lo que el número total de víctimas en estos momentos es difícilmente calculable.
Así mismo, se ha podido comprobar que los ingresos de la organización han sido cuantiosos. Cada mujer era obligada a realizar entre 10-12 servicios sexuales diarios a un precio mínimo (que establecía la red) de 30 euros. 20 de ellos eran para la organización y 10 para el “meublé” en dónde prestaban los servicios. Los agentes han comprobado que trabajaban un mínimo de 22 días al mes, lo que supone un total de más de 120.000 euros mensuales. El dinero era enviado a Rumanía mediante de empresas de envío de dinero o bien personalmente por parte de algunos miembros de la organización.
Para dificultar la investigación e imputación de sus miembros como asociación ilícita, ésta funcionaba en pequeños grupos aparentemente autónomos compuestos por dos o tres víctimas, un controlador y un proxeneta. Cada uno residía en un domicilio diferente, si bien queda constatado las relaciones y acuerdos entre los grupos y el reparto de calles al más puro estilo mafioso.
Igualmente se ha detenido a varios responsables de “meublés” dado que los mismos, aparte de lucrarse económicamente al cobrar 10 euros por cada servicio sexual, se considera que son colaboradores necesarios y testigos de la explotación de las mujeres y en algunos casos de los malos tratos que padecían.
Dicha organización operaba a nivel internacional, ya que se pudo concretar como alguno de los investigados y detenidos, durante el período sagrado del Ramadán en el que disminuyeron sus beneficios en Barcelona, se desplazaron temporalmente a Italia, en concreto a la ciudad de Bolonia, o a Irlanda de dónde procedía uno de los detenidos. También se tiene constancia del desplazamiento de algunas mujeres a Francia y a Bélgica por parte de miembros de la organización.
44 detenidos de los que 31 ingresaron en prisión
Tras solicitar al Juzgado Instructor los correspondientes mandamientos de entrada y registro, se establece un espectacular dispositivo por parte de Unidades especializadas de la Policía Nacional (GOES, Guías Caninos, UIP, etc) y de la Guardia Urbana de Barcelona (UPAS). Se practicaron cinco registros en el barrio del Raval de Barcelona, además de otras detenciones puntuales en otros puntos de la ciudad que se saldaron con un total de 44 arrestos. De ellos finalmente pasaron a disposición judicial 31, dándose la circunstancia de que la Autoridad Judicial ha decretado prisión para todos ellos.
Las 13 personas que fueron puestas en libertad con cargos, deberán presentarse periódicamente ante la Autoridad Judicial, ya que según los investigadores, su grado de participación no hizo necesaria su presencia ante el Juzgado Instructor, y será éste el que adopte las medidas oportunas si fuera menester.
Igualmente, el día de inicio de la operación, y con la colaboración de la Agregaduría de Interior de la Embajada de España en Rumanía, en coordinación con miembros de la Dirección de Tráfico de Seres Humanos dependiente de la Dirección General de Crimen Organizado de la Policía de Rumanía, se consiguió detener al máximo responsable de la organización que se encontraba en esos momentos en Bucarest. Tenía cursada una orden de detención europea por hechos que tuvieron lugar en Barcelona en el año 2006, cuando fue desarticulada una organización criminal rumana que controlaba la prostitución en el Raval y Ronda de Sant Antoni de Barcelona. La operación se saldó con más de 60 detenidos, muchos de ellos aún en prisión. Este individuo era el encargado de conseguir la mayoría de las víctimas a través de su red de captadores.
Otra persona imputada por los hechos actuales, es una mujer natural de Rumanía y máxima responsable de la red criminal en Barcelona y que actualmente se encuentra en prisión por otros hechos.
En los registros practicados se han conseguido liberar a 10 víctimas, una de ellas menor de edad, quienes fueron puestas a disposición de diferentes servicios sociales dependientes del Ayuntamiento de Barcelona y de ONG´s.
La operación no se da por concluida, ya que debido al continuo movimiento de algunos integrantes de la organización y todo y que se encuentran plenamente identificados, en el momento de ejecutarse la operación no se encontraban en Barcelona, por lo que se han cursado las correspondientes órdenes de detención.
Efectos intervenidos
– 21.844 euros.
– 300 gr. De hachís.
– 1 bolsa de heroína.
– numerosas piezas de oro.
– libretas bancarias.
– numerosos teléfonos móviles.



